Artículo de Peter John

Compartimos a continuación una traducción al castellano de este interesante artículo de Peter John, sobre el acceso a los datos en Internet.

A todos nos gustaría conseguir información en dos segundos ¿por qué no se puede encontrar los datos tan rápido?

En la vida de un investigador, ¿es normal que la información resulte esquiva? O por el contrario, ¿sería deseable que los datos buscados en Internet se pudieran conseguir sin mayor esfuerzo? Peter John se pregunta si será posible que encontrar datos en Internet sea más fácil que encontrar la famosa aguja en el pajar.

En la parte I de este blog, publiqué algunos de los resultados más importantes del proyecto “UK Policy Agendas Project” y coloqué un enlace a nuestro sitio Web para que los investigadores y demás usuarios pudieran encontrar los datos. Esperamos que los resultados y los datos sean útiles en el futuro. Pero en realidad, hay que reconocer que el uso de estos datos dependerá de otros factores como por ejemplo, el “boca en boca”, las búsquedas más o menos azarosas enla Web y la lectura de las referencias que figuran en los artículos académicos. Esto suele suceder con las fuentes de datos relativas a la política británica, que aparecen por motivos específicos y surgen de proyectos con financiación temporaria. Luego estos datos se dejan en sitios Web o en Archivo de Datos del Reino Unido o hasta en discos rígidos. Es difícil encontrar estos recursos sin conocer el trabajo de antemano.

Por eso, para saber qué ministro acaba de renunciar hace falta conocer el proyecto Ministerial Resignations Project, coordinado por Keith Dowding (ANU) y Patrick Dumont (Luxemburgo). Si escribimos “renuncias ministeriales” en un motor de búsqueda, descubriremos que el primer resultado es una renuncia concreta, luego más abajo aparecerá una lista de renuncias del parlamento británico (que puede ser tentadora para empezar a codificarla de inmediato y perder un montón de tiempo y energía. Levanten la mano los investigadores que han codificado datos para luego descubrir con amargura que ya había sido recogida por otra persona. ¡Yo tendría que levantar las dos manos!) y recién en el resultado número seis aparece el libro de códigos sobre las renuncias ministeriales en el proyecto. Para el neófito todo esto no tendrá sentido. En el séptimo resultado, hay un manual de Oxford, pero repito, si uno no está bien informado, es probable que siga de largo.

Podría repetir el ejercicio con varios ejemplos más. Si uno quiere averiguar sobre los presupuestos según cada función en el Reino Unido, es necesario saber que Chris Wlezien y Stuart Soroka desarrollaron un proyecto sobre este tema, financiados por la Fundación Nuffieldy que guardaron los datos en el archivo del Reino Unido. Tampoco resultará muy útil escribir “presupuestos Reino Unido” o “gastos Reino Unido” en el buscador del archivo, porque aparecerán las encuestas sobre presupuestos familiares. De hecho, la forma más fácil de ubicar el conjunto de datos Wlezien/Soroka en el archivo es ingresando el nombre del investigador. Como vemos, esto implica que hay que estar equipado con un conocimiento previo para poder encontrar los datos. En realidad, seguramente se lograrán mejores resultados en el sitio Web ‘Degrees of Democracy’  donde los datos aparecen en la pantalla y se pueden descargar directamente.

British Election Studies es mucho mejor, en gran medida debido a las encuestas de larga data como la British ElectionSurvey y también gracias al altruismo de quienes entregan los datos en un formato fácil de descargar, particularmente Pippa Norris.

Pero de todos modos hace falta saber de antemano lo que aparece en esos sitios Web.

Por ejemplo, los resultados de las elecciones locales por área no figuran en el sitio Web controlado por Michael Thrasher and Colin Rallings, si bien es de enorme utilidad. Una vez que se consigue este conjunto de datos de acceso en el archivo, es fácil de usar… pero primero hay que saber que existe.

También podría ser que las fuentes de datos sobre política británica sean de naturaleza esquiva y que esto sea un problema normal más o menos inherente a la investigación. También hay que reconocer que uno puede ser poco avispado, torpe, miope o demasiado quejoso cuando busca datos en Internet. También es cierto que uno puede consultar a cualquier académico y en general su ayuda resulta muy útil. Por otro lado, estoy convencido de que podría ser más fácil encontrar información, en particular en una época en la que todos queremos que la información aparezca en uno o dos clics. Al igual que los defensores de Nudge, deberíamos asumir que todos los ciudadanos somos igual de haraganes y que hasta el investigador o el usuario más incompetente debería poder encontrar la información que busca en Internet sin demasiado esfuerzo. Es necesario que todos los datos estén en un solo lugar, en un sitio Web integral que controle a todos los otros o al menos debería existir una herramienta que ayudara al Internauta a encontrar los datos que busca.

A esta altura el lector seguramente estará pensando que todo esto es una alegre divagación de Peter John sobre el suministro de datos. ¿Y él qué hace para solucionar este problema? Es más ¿acaso se puede hacer algo para solucionarlo? Lo que está diciendo ya lo han explicado mucho mejor otros autores (véase Patrick Dunleavy (2010), ‘New worlds in political science.’, Political Studies, 58 (1), pp. 239-265)? Las ciencias políticas en el Reino Unido no se han puesto de acuerdo sobre cómo abordar el tema, a diferencia de los estudios del Congreso de Estados Unidos o en el ámbito de la economía, donde es mucho más lógico que los empresarios suministren los datos. Algo como lo que yo he propuesto se hizo en el Keele Political Resources, realmente muy novedoso, pero este tipo de sitios Web exigen mucho mantenimiento; por otra parte, pueden derivar en una colección interminable de enlaces a sitios Web y esto dificulta aún más la tarea del investigar que anda tras el rastro de los datos.

Por eso, yo me pregunto: 1) ¿Es acertado comparar la búsqueda de datos sobre política británica con la proverbial búsqueda de la aguja en el pajar? 2) ¿Sería posible mejorar la eficacia de la búsqueda, por ejemplo con un sitio Web que contenga todos los datos en fichas Excel y se puedan descargar sin complicaciones o creando una herramienta que conecte todos los sitios Web? 3) ¿Quién se encargaría de crear el sitio Web o la herramienta y de mantenerlo para que se sostenga en el tiempo? Tengo la espantosa sensación de que todos me van a señalar a mí, pero yo, como todo académico, ya tengo la cabeza ocupada pensando en los dos libros que tengo que terminar de escribir en el verano. Se puede decir que este es otro ejemplo más de un problema que exige acciones colectivas.

Nota: Este artículo ilustra las opiniones del autor y no representa la posición ideológica del blog Impact of Social Sciences blog, ni de la Facultad de Economía de Londres (LSE).

Este blog se publicó originalmente en British Politics and Policy en LSE.

Traducción al castellano:  Traductora Pública-Intérprete Carolina Godoy Ugolini (http://www.linkedin.com/pub/carolina-godoy-ugolini/8/476/628)

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