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<title>2022 | Octubre</title>
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<updated>2026-08-07T16:46:12Z</updated>
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<title>1982: Mercedes Sosa y Charly García, a dos puntas</title>
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<name>Trímboli, Javier</name>
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<updated>2022-11-08T20:03:05Z</updated>
<published>2022-10-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Revision
Guay; octubre 2022
Se sabe: 1982 fue un año que se partió al medio; más que imposible, inaudito hubiera sido que la guerra de Malvinas no lo desgarrara. Pero no se trató de un desgarro cualquiera, mucho menos del que hubiera cabido suponer. Tan cierta es esta partición como que ni una punta ni la otra de ese año se terminan de revelar con nitidez, y en su opacidad le agregan bruma a la llamada recuperación democrática que hoy con renacido y tenue fervor muchos festejan. La epopeya estilizada que complace.&#13;
Entre el 18 y el 28 de febrero, Mercedes Sosa ofrece en el Teatro Ópera, a cuadra y media del Obelisco, un mismo recital que cada noche, con músicos invitados que varían, escuchan dos mil doscientas personas. Finalmente serán trece funciones. Para lo que nos interesa en este comentario, este acontecimiento artístico ineludiblemente político abre el año que tiene broche, aunque uno que a todas luces tuvo otra gestación y procede de otra fábrica, con Charly García en la cancha de Ferro colmada por una multitud que se estimó cercana a las treinta mil personas. Policía uniformada y de civil no sólo se apostaba en los alrededores del Ópera, sino adentro mismo del teatro. El 26 de diciembre, en la cancha del barrio de Caballito, no se vio ni un agente de seguridad. Se dijo que fue la clave de que no hubiera habido desbordes, de que se sortearan los hechos de violencia. 1982: despertar con "Canción con todos" e ir a dormir con "No bombardeen Buenos Aires".
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<dc:date>2022-10-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Se sabe: 1982 fue un año que se partió al medio; más que imposible, inaudito hubiera sido que la guerra de Malvinas no lo desgarrara. Pero no se trató de un desgarro cualquiera, mucho menos del que hubiera cabido suponer. Tan cierta es esta partición como que ni una punta ni la otra de ese año se terminan de revelar con nitidez, y en su opacidad le agregan bruma a la llamada recuperación democrática que hoy con renacido y tenue fervor muchos festejan. La epopeya estilizada que complace.&#13;
Entre el 18 y el 28 de febrero, Mercedes Sosa ofrece en el Teatro Ópera, a cuadra y media del Obelisco, un mismo recital que cada noche, con músicos invitados que varían, escuchan dos mil doscientas personas. Finalmente serán trece funciones. Para lo que nos interesa en este comentario, este acontecimiento artístico ineludiblemente político abre el año que tiene broche, aunque uno que a todas luces tuvo otra gestación y procede de otra fábrica, con Charly García en la cancha de Ferro colmada por una multitud que se estimó cercana a las treinta mil personas. Policía uniformada y de civil no sólo se apostaba en los alrededores del Ópera, sino adentro mismo del teatro. El 26 de diciembre, en la cancha del barrio de Caballito, no se vio ni un agente de seguridad. Se dijo que fue la clave de que no hubiera habido desbordes, de que se sortearan los hechos de violencia. 1982: despertar con "Canción con todos" e ir a dormir con "No bombardeen Buenos Aires".</dc:description>
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<title>&lt;i&gt;Indios, ejército y frontera&lt;/i&gt; (1982) de David Viñas</title>
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<author>
<name>Boccia, Macarena</name>
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<updated>2022-11-08T20:03:06Z</updated>
<published>2022-10-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Revision
Guay; octubre 2022
David Viñas escribió un libro que se editó por primera vez en México en el año 1982 donde se preguntó si los indios fueron los desaparecidos de 1879. David Viñas se encontró en el exilio al que lo forzó la última dictadura militar argentina y revisó los archivos de la Biblioteca Iberoamericana de Berlín. Así creó este libro que publica en ese año tan nuestro en el otro extremo de la América nuestra. Polémico collage lo llama el propio autor. El adjetivo casi no falta agregarlo, en la firma reconocemos el tono de aquel personaje de robustos bigotes, que probablemente much@s descubrimos en aquel gran video que circula en internet donde Viñas (que entre otras cosas dice una frase maravillosa “la locura no es una enfermedad de los pies”) hace que Beatriz Sarlo se levante y se vaya al decirle funcionaria (1997). Signo de los tiempos, ineludible quizás, Beatriz Sarlo (a la que much@s vimos por primera vez al decir “conmigo no, Barone”) efectivamente era funcionaria. Pasaron 40 años de la primera edición del libro en cuestión y lo que llamamos polémico ha cambiado sus efectos.
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<dc:date>2022-10-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>David Viñas escribió un libro que se editó por primera vez en México en el año 1982 donde se preguntó si los indios fueron los desaparecidos de 1879. David Viñas se encontró en el exilio al que lo forzó la última dictadura militar argentina y revisó los archivos de la Biblioteca Iberoamericana de Berlín. Así creó este libro que publica en ese año tan nuestro en el otro extremo de la América nuestra. Polémico collage lo llama el propio autor. El adjetivo casi no falta agregarlo, en la firma reconocemos el tono de aquel personaje de robustos bigotes, que probablemente much@s descubrimos en aquel gran video que circula en internet donde Viñas (que entre otras cosas dice una frase maravillosa “la locura no es una enfermedad de los pies”) hace que Beatriz Sarlo se levante y se vaya al decirle funcionaria (1997). Signo de los tiempos, ineludible quizás, Beatriz Sarlo (a la que much@s vimos por primera vez al decir “conmigo no, Barone”) efectivamente era funcionaria. Pasaron 40 años de la primera edición del libro en cuestión y lo que llamamos polémico ha cambiado sus efectos.</dc:description>
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