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<title>Volumen 01 | Número 02</title>
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<updated>2026-03-13T19:33:02Z</updated>
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<title>Enfisema pulmonar</title>
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<name>Prat, Guillermo Daniel</name>
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<name>González Rojas, Eduardo</name>
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<updated>2019-11-15T04:03:01Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Comunicacion
Revista de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata; vol. 1, no. 2
El enfisema pulmonar es una alteración anatómica caracterizada por la sobredistención de los espacios aéreos dístales al bronquio terminal, acompañado de adelgazamiento, distensión y destrucción de la pared alveolar. Incidencia: presenta una alta preponderancia hacia el sexo masculino, 80% en hombres y 20% en mujeres. Existe una relación directa de la bronquitis crónica y sobre todo el tabaquismo y polución atmosférica. Se calcula que una cada 10 padecen la enfermedad .La causa de muerte de esta enfermedad a aumentado pero mas fue el aumento de la invalidez que produce la misma. Se desarrolla durante la 4ª o 5ª década de la vida, con un incremento a medida que aumenta la edad.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El enfisema pulmonar es una alteración anatómica caracterizada por la sobredistención de los espacios aéreos dístales al bronquio terminal, acompañado de adelgazamiento, distensión y destrucción de la pared alveolar. Incidencia: presenta una alta preponderancia hacia el sexo masculino, 80% en hombres y 20% en mujeres. Existe una relación directa de la bronquitis crónica y sobre todo el tabaquismo y polución atmosférica. Se calcula que una cada 10 padecen la enfermedad .La causa de muerte de esta enfermedad a aumentado pero mas fue el aumento de la invalidez que produce la misma. Se desarrolla durante la 4ª o 5ª década de la vida, con un incremento a medida que aumenta la edad.</dc:description>
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<title>Apoptosis: el metotrexate y sus efectos como agente inductor</title>
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<name>Altamirano, Eugenia M.</name>
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<name>Dreizzen, Eduardo</name>
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<name>Corrons, Félix J.</name>
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<name>González, Pedro Horacio</name>
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<name>Spinelli, Osvaldo Mateo</name>
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<updated>2019-11-15T04:02:56Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata; vol. 1, no. 2
La finalidad del presente trabajo es describir los hallazgos morfológicos provocados por el  efecto citotóxico del MTX sobre un cultivo celular, es decir, mediante técnicas de investigación “in vitro”.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La finalidad del presente trabajo es describir los hallazgos morfológicos provocados por el  efecto citotóxico del MTX sobre un cultivo celular, es decir, mediante técnicas de investigación “in vitro”.</dc:description>
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<title>Utilidad del jugo gástrico en el diagnóstico de infección por &lt;i&gt;Helicobacter pylori&lt;/i&gt;: Parte II: Correlación entre las determinaciones por reacción de polimerasa en cadena (PCR) y las determinaciones morfológicas</title>
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<name>Laguens, Rubén M.</name>
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<name>Golijow, Carlos Daniel</name>
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<name>Abba, Martín Carlos</name>
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<name>Collura, J. E.</name>
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<name>Marrone, R.</name>
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<name>Dioguardi, R.</name>
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<name>Lequerica, J.</name>
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<author>
<name>Camaño, M.</name>
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<updated>2019-11-15T04:02:52Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata; vol. 1, no. 2
En estudios anteriores, hemos comprobado que existe una muy fuerte correlación entre la detección, mediante procedimientos morfológicos, de H. pylori en el jugo gástrico y su presencia en material de biopsia de pacientes dispépticos. Aún más, la positividad para H. pylori en las muestras de jugo gástrico fue superior a la determinada sobre las muestras de biopsias antrales de esos mismos pacientes. Nuestros propios datos mostraron que la prevalencia de infección por Helicobacter pylori en pacientes dispépticos con mucosas gástricas sin alteraciones o con una leve gastritis, llegaba al 76,19%, mientras que en pacientes con daño de la mucosa de moderado a severo, la prevalencia de la infección llegaba al 100%. Asimismo, pudimos determinar que existía una muy fuerte asociación entre la intensidad del daño histológico de la mucosa y la presencia del factor de virulencia CagA, evaluado a través de técnicas de análisis de ADN. (Laguens y col, ver parte I). En el presente trabajo se intentó determinar si mediante las mismas técnicas de análisis de ADN se podría tipificar genotípicamente a H. pylori en el jugo gástrico, además de confirmar su presencia, correlacionando estos hallazgos con los resultados del estudio morfológico del mismo jugo.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En estudios anteriores, hemos comprobado que existe una muy fuerte correlación entre la detección, mediante procedimientos morfológicos, de H. pylori en el jugo gástrico y su presencia en material de biopsia de pacientes dispépticos. Aún más, la positividad para H. pylori en las muestras de jugo gástrico fue superior a la determinada sobre las muestras de biopsias antrales de esos mismos pacientes. Nuestros propios datos mostraron que la prevalencia de infección por Helicobacter pylori en pacientes dispépticos con mucosas gástricas sin alteraciones o con una leve gastritis, llegaba al 76,19%, mientras que en pacientes con daño de la mucosa de moderado a severo, la prevalencia de la infección llegaba al 100%. Asimismo, pudimos determinar que existía una muy fuerte asociación entre la intensidad del daño histológico de la mucosa y la presencia del factor de virulencia CagA, evaluado a través de técnicas de análisis de ADN. (Laguens y col, ver parte I). En el presente trabajo se intentó determinar si mediante las mismas técnicas de análisis de ADN se podría tipificar genotípicamente a H. pylori en el jugo gástrico, además de confirmar su presencia, correlacionando estos hallazgos con los resultados del estudio morfológico del mismo jugo.</dc:description>
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<title>Utilidad del jugo gástrico en el diagnóstico de infección por &lt;i&gt;Helicobacter pylori&lt;/i&gt;: Parte I: Correlación entre los hallazgos histológicos y los hallazgos en el jugo gástrico</title>
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<name>Laguens, Rubén M.</name>
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<name>Golijow, Carlos Daniel</name>
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<name>Collura, J. E.</name>
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<name>Dioguardi, R.</name>
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<name>Lequerica, J.</name>
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<name>Camaño, M.</name>
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<updated>2019-11-15T04:02:47Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata; vol. 1, no. 2
Estudios anteriores, hemos comprobado que la prevalencia de infección por Helicobacter pylori en pacientes dispépticos con mucosas gástricas sin alteraciones o con una leve gastritis, llegaba al 76,19%, mientras que en pacientes con daño de la mucosa de moderado a severo, la prevalencia de la infección llegaba al 100%. Aún más, pudimos determinar que existía una muy fuerte asociación entre la intensidad del daño histológico de la mucosa y la presencia del factor de virulencia CagA. Aunque la infección por H. pylori cursa generalmente de forma asintomática, casi todas las personas infectadas por este bacilo presentan, en algún momento de su vida, inflamación gástrica. La infección por H. pylori es la causa principal del desarrollo de úlcera péptica, la que afecta aproximadamente al 15% de los pacientes portadores (Toljamo y col., 2002; Crespo y Suh, 2001). La infección por H. pylori induce la gastritis superficial crónica, la que se caracteriza por presentar infiltración mononuclear y polinuclear de la mucosa, con la consecuente injuria de las células epiteliales. En los Estados Unidos, el patrón de inflamación gástrica más predominante es la que involucra al antro, encontrándose más estrechamente ligado a la úlcera de duodeno. Sin embargo, en los países en desarrollo el tipo de inflamación predominante es la pangastritis, la que ha sido asociada tanto a la úlcera como al carcinoma gástrico (Atherton y Blase, 1997). Considerando que el jugo gástrico baña uniformemente la superficie mucosa del estómago y, por lo tanto, podrían transferirse a él algunos signos sugerentes o indicativos de daño inflamatorio como también algunas formas bacilares o cocoides de H. pylori, se estudiaron 149 muestras de jugo gástrico obtenido de otros tantos pacientes dispépticos sometidos a una endoscopía alta, determinando la presencia o ausencia de células inflamatorias y la presencia o ausencia de estructuras bacterianas compatibles con H. pylori, correlacionando los hallazgos con los obtenidos de biopsias antrales obtenidas simultáneamente durante el mismo acto endoscópico.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Estudios anteriores, hemos comprobado que la prevalencia de infección por Helicobacter pylori en pacientes dispépticos con mucosas gástricas sin alteraciones o con una leve gastritis, llegaba al 76,19%, mientras que en pacientes con daño de la mucosa de moderado a severo, la prevalencia de la infección llegaba al 100%. Aún más, pudimos determinar que existía una muy fuerte asociación entre la intensidad del daño histológico de la mucosa y la presencia del factor de virulencia CagA. Aunque la infección por H. pylori cursa generalmente de forma asintomática, casi todas las personas infectadas por este bacilo presentan, en algún momento de su vida, inflamación gástrica. La infección por H. pylori es la causa principal del desarrollo de úlcera péptica, la que afecta aproximadamente al 15% de los pacientes portadores (Toljamo y col., 2002; Crespo y Suh, 2001). La infección por H. pylori induce la gastritis superficial crónica, la que se caracteriza por presentar infiltración mononuclear y polinuclear de la mucosa, con la consecuente injuria de las células epiteliales. En los Estados Unidos, el patrón de inflamación gástrica más predominante es la que involucra al antro, encontrándose más estrechamente ligado a la úlcera de duodeno. Sin embargo, en los países en desarrollo el tipo de inflamación predominante es la pangastritis, la que ha sido asociada tanto a la úlcera como al carcinoma gástrico (Atherton y Blase, 1997). Considerando que el jugo gástrico baña uniformemente la superficie mucosa del estómago y, por lo tanto, podrían transferirse a él algunos signos sugerentes o indicativos de daño inflamatorio como también algunas formas bacilares o cocoides de H. pylori, se estudiaron 149 muestras de jugo gástrico obtenido de otros tantos pacientes dispépticos sometidos a una endoscopía alta, determinando la presencia o ausencia de células inflamatorias y la presencia o ausencia de estructuras bacterianas compatibles con H. pylori, correlacionando los hallazgos con los obtenidos de biopsias antrales obtenidas simultáneamente durante el mismo acto endoscópico.</dc:description>
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<title>El riesgo de violencia en la emergencia médica</title>
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<name>Folino, Jorge Oscar</name>
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<updated>2019-11-15T04:02:46Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata; vol. 1, no. 2
El médico es frecuentemente requerido para que actúe en emergencias que involucran conductas violentas o con riesgo de violencia para terceros (Mock et al. 1998). En estas circunstancias, la práctica médica se ejerce movilizándose a lo largo de un proceso de toma de decisiones que contempla aspectos familiares para el médico, como por ejemplo, temas de clínica psiquiátrica y de medicina general, y aspectos no tan familiares, como por ejemplo, cuestiones de seguridad pública y condicionamientos legales.&#13;
Entre las alternativas que suele disponer el clínico para intentar resolver la emergencia, se destacan la de proponer hospitalizar, la búsqueda de colaboración de familiares y la opción de acudir a la justicia. Indudablemente, el clínico toma las decisiones tratando de prevenir que su paciente actué violentamente, respetando reglamentos y principios éticos, además de las leyes locales. El clínico sabe que debe cuidar su responsabilidad profesional, pues si el paciente concreta amenazas de ataque vertidas en el curso del tratamiento, de manera tal que pudo haberlo previsto, es esperable una acción judicial de reclamo de indemnización por daños contra el profesional y, eventualmente, con el establecimiento asistencial (Kraut, 1991).&#13;
El clínico no puede sentirse absolutamente libre en su toma de decisiones; el clínico adopta las medidas terapéuticas desde el centro de un contexto con límites impuestos por la necesidad de proteger al paciente y a terceros, el cuidado de no incurrir en injustificado levantamiento del secreto profesional, la evitación de privar ilegítimamente de la libertad al paciente y la probabilidad de una acusación de abandono de persona.&#13;
El objetivo de este artículo es revisar aspectos importantes de la evaluación de riesgo de violencia y de la toma de decisiones en la emergencia que puedan ser
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El médico es frecuentemente requerido para que actúe en emergencias que involucran conductas violentas o con riesgo de violencia para terceros (Mock et al. 1998). En estas circunstancias, la práctica médica se ejerce movilizándose a lo largo de un proceso de toma de decisiones que contempla aspectos familiares para el médico, como por ejemplo, temas de clínica psiquiátrica y de medicina general, y aspectos no tan familiares, como por ejemplo, cuestiones de seguridad pública y condicionamientos legales.&#13;
Entre las alternativas que suele disponer el clínico para intentar resolver la emergencia, se destacan la de proponer hospitalizar, la búsqueda de colaboración de familiares y la opción de acudir a la justicia. Indudablemente, el clínico toma las decisiones tratando de prevenir que su paciente actué violentamente, respetando reglamentos y principios éticos, además de las leyes locales. El clínico sabe que debe cuidar su responsabilidad profesional, pues si el paciente concreta amenazas de ataque vertidas en el curso del tratamiento, de manera tal que pudo haberlo previsto, es esperable una acción judicial de reclamo de indemnización por daños contra el profesional y, eventualmente, con el establecimiento asistencial (Kraut, 1991).&#13;
El clínico no puede sentirse absolutamente libre en su toma de decisiones; el clínico adopta las medidas terapéuticas desde el centro de un contexto con límites impuestos por la necesidad de proteger al paciente y a terceros, el cuidado de no incurrir en injustificado levantamiento del secreto profesional, la evitación de privar ilegítimamente de la libertad al paciente y la probabilidad de una acusación de abandono de persona.&#13;
El objetivo de este artículo es revisar aspectos importantes de la evaluación de riesgo de violencia y de la toma de decisiones en la emergencia que puedan ser</dc:description>
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<title>Expression of vascular endothelial growth factor in normal and tumoral liver mouse cells</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10287" rel="alternate"/>
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<name>Errecalde, Ana Lía</name>
</author>
<author>
<name>Inda, Ana María</name>
</author>
<author>
<name>García, Marcela Nilda</name>
</author>
<author>
<name>Andrini, Laura Beatriz</name>
</author>
<author>
<name>García, Adriana L.</name>
</author>
<author>
<name>Furnus, Cecilia Cristina</name>
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<id>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10287</id>
<updated>2020-08-08T02:27:40Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata; vol. 1, no. 2
In previous studies have been reported a controversy between the reactivity of mono and polyclonal antibodies in different cells populations of the mouse. In this study we focus on the immunoreactivity of the monoclonal antibody VEGF (C-1) in order to analyze its expression in two cell populations of regenerating mouse liver (hepatocytes and endothelial cells) after partial hepatectomy, and two transplanted hepatocarcinomas (ES2 and SS1K). C3H/S male mice were divided into two groups and kept under standard conditions for circadian periodicity analysis, one group were transplanted with the tumors into the subcutaneous tissue of the animal flank and the other group were subjected to a partial hepatectomy (70 %). The animals were killed by decapitation and exsanguination. Samples of regeneration liver, ES2 and SS1K tumors were processed for histology and immunostained with VEGF (C-1) mouse monoclonal IgG2a antibody. The results showed strongly immunopositivity reaction for VEGF either in hepatocytes or endothelial cells of mouse regenerating liver. We also demonstrated positive immunoreaction in both malignant tumors ES2 and SS1K endothelial and parenchymal cells. We conclude that the use of VEGF (C-1) mouse monoclonal IgG2a antibody can be applied successfully in experimental design leading to study processes involved in mice’s angiogenesis
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>In previous studies have been reported a controversy between the reactivity of mono and polyclonal antibodies in different cells populations of the mouse. In this study we focus on the immunoreactivity of the monoclonal antibody VEGF (C-1) in order to analyze its expression in two cell populations of regenerating mouse liver (hepatocytes and endothelial cells) after partial hepatectomy, and two transplanted hepatocarcinomas (ES2 and SS1K). C3H/S male mice were divided into two groups and kept under standard conditions for circadian periodicity analysis, one group were transplanted with the tumors into the subcutaneous tissue of the animal flank and the other group were subjected to a partial hepatectomy (70 %). The animals were killed by decapitation and exsanguination. Samples of regeneration liver, ES2 and SS1K tumors were processed for histology and immunostained with VEGF (C-1) mouse monoclonal IgG2a antibody. The results showed strongly immunopositivity reaction for VEGF either in hepatocytes or endothelial cells of mouse regenerating liver. We also demonstrated positive immunoreaction in both malignant tumors ES2 and SS1K endothelial and parenchymal cells. We conclude that the use of VEGF (C-1) mouse monoclonal IgG2a antibody can be applied successfully in experimental design leading to study processes involved in mice’s angiogenesis</dc:description>
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<title>Actualización: Tumores primitivos del espacio retroperitoneal</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10286" rel="alternate"/>
<author>
<name>Ferrari, Edgardo</name>
</author>
<author>
<name>De Simone, Ricardo</name>
</author>
<author>
<name>Santilli, Hernán</name>
</author>
<id>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10286</id>
<updated>2019-11-15T04:02:36Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata; vol. 1, no. 2
Los tumores retroperitoneale s primarios son aquellos originados en estructuras no parenquimatosas del área o espacio retroperitoneal. El primer caso descripto, atribuido a Morgani, data de 1671 siendo considerado ampliamente por primera vez recién en 1919 durante el XXVIII Congreso Francés de Cirugía por L’Ecene y Thevenot. En Argentina el tema fue adecuadamente abordado por, Michans en 1959 y Apestegui(9) en 1999 en el marco del Congreso Argentino de Cirugía como relatos oficiales. En el presente trabajo abordamos el tema aportando nuestra experiencia en el diagnóstico y tratamiento de los mismos.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Los tumores retroperitoneale s primarios son aquellos originados en estructuras no parenquimatosas del área o espacio retroperitoneal. El primer caso descripto, atribuido a Morgani, data de 1671 siendo considerado ampliamente por primera vez recién en 1919 durante el XXVIII Congreso Francés de Cirugía por L’Ecene y Thevenot. En Argentina el tema fue adecuadamente abordado por, Michans en 1959 y Apestegui(9) en 1999 en el marco del Congreso Argentino de Cirugía como relatos oficiales. En el presente trabajo abordamos el tema aportando nuestra experiencia en el diagnóstico y tratamiento de los mismos.</dc:description>
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<title>Cáncer colorrectal temprano (CCT)</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10285" rel="alternate"/>
<author>
<name>Cariello, Alberto Hipólito</name>
</author>
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<updated>2021-08-05T13:11:55Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata; vol. 1, no. 2
El interés por la identificación y el diagnóstico del Cáncer Colorrectal en estadios tempranos se debe a la presunción de la existencia de diferencias en el pronóstico de los pacientes con CCT y en el de aquellos otros con Cánceres Colorrectales Avanzados (CCA). Estas presunciones quedaron probadas con evidencias obtenidas de un trabajo que comparó los especimenes y la evolución de 90 CCT resecados con la de 1704 CCA, constatando: menor tamaño tumoral, mayor diferenciación histológica, y menos metastasis linfáticas (8% CCT) y a distancia. Se considera CCT a las lesiones que involucran solamente la Mucosa y la Submucosa del intestino sin invasión de la Muscularis Mucosae, haciendo una analogía con lo que sucede con el ampliamente estudiado Cáncer Gástrico temprano. La incidencia del CCT varía en distintas comunidades según los estudios de detección subclínica (prevención secundaria) que se utilicen en cada una de ellas; un ejemplo es el aumento de su incidencia en USA, desde que en 1998 se le recomendó una Colonoscopía a las personas mayores de 50 años sin otro factor de riesgo.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El interés por la identificación y el diagnóstico del Cáncer Colorrectal en estadios tempranos se debe a la presunción de la existencia de diferencias en el pronóstico de los pacientes con CCT y en el de aquellos otros con Cánceres Colorrectales Avanzados (CCA). Estas presunciones quedaron probadas con evidencias obtenidas de un trabajo que comparó los especimenes y la evolución de 90 CCT resecados con la de 1704 CCA, constatando: menor tamaño tumoral, mayor diferenciación histológica, y menos metastasis linfáticas (8% CCT) y a distancia. Se considera CCT a las lesiones que involucran solamente la Mucosa y la Submucosa del intestino sin invasión de la Muscularis Mucosae, haciendo una analogía con lo que sucede con el ampliamente estudiado Cáncer Gástrico temprano. La incidencia del CCT varía en distintas comunidades según los estudios de detección subclínica (prevención secundaria) que se utilicen en cada una de ellas; un ejemplo es el aumento de su incidencia en USA, desde que en 1998 se le recomendó una Colonoscopía a las personas mayores de 50 años sin otro factor de riesgo.</dc:description>
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