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<title>Volumen 22 | Número 26</title>
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<updated>2026-05-21T19:52:38Z</updated>
<dc:date>2026-05-21T19:52:38Z</dc:date>
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<title>José Emilio Burucúa, "Excesos lectores, ascetismos iconográficos": Buenos Aires, Ampersand, 2017, Lector&amp;s, 237 páginas</title>
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<author>
<name>Sabato, Hilda</name>
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<updated>2019-08-19T04:03:51Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Revision
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
Es cierto que el foco del texto son los libros, y en ese sentido las imágenes están en función del recorrido que marcan aquellos. La exposición se ordena en tramos asociados con la vida del autor, en sus palabras: “desde la puericia a la senectud”. Son cinco capítulos, que refieren a períodos cronológicos pero que se asocian, además, y cito: con “ciertas emociones elementales que la lectura ayudó a construir y contener”: Niñez y esperanza; Adolescencia, tristeza y comedia; Juventud, felicidad y tragedia; Madurez y culpa, y Ancianidad: una reconciliación que huye. Estos cinco pilares le permiten organizar la sucesión de lecturas cuya secuencia aparece pautada desde afuera, por las diferentes circunstancias de la vida —edad, escolaridad, viajes de placer, viajes de estudio y trabajo, episodios de familia (tristes unos, alegres otros), inserción institucional y laboral-. Los libros se insertan así en una trama más amplia, que es el soporte del relato de las lecturas pero queda a la vez subordinada a él.&#13;
&lt;i&gt;(Texto leído como presentación en la Feria del Libro el 11 de mayo de 2017, CABA)&lt;/i&gt;
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Es cierto que el foco del texto son los libros, y en ese sentido las imágenes están en función del recorrido que marcan aquellos. La exposición se ordena en tramos asociados con la vida del autor, en sus palabras: “desde la puericia a la senectud”. Son cinco capítulos, que refieren a períodos cronológicos pero que se asocian, además, y cito: con “ciertas emociones elementales que la lectura ayudó a construir y contener”: Niñez y esperanza; Adolescencia, tristeza y comedia; Juventud, felicidad y tragedia; Madurez y culpa, y Ancianidad: una reconciliación que huye. Estos cinco pilares le permiten organizar la sucesión de lecturas cuya secuencia aparece pautada desde afuera, por las diferentes circunstancias de la vida —edad, escolaridad, viajes de placer, viajes de estudio y trabajo, episodios de familia (tristes unos, alegres otros), inserción institucional y laboral-. Los libros se insertan así en una trama más amplia, que es el soporte del relato de las lecturas pero queda a la vez subordinada a él.&#13;
&lt;i&gt;(Texto leído como presentación en la Feria del Libro el 11 de mayo de 2017, CABA)&lt;/i&gt;</dc:description>
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<title>Javier Planas, "Libros, lectores y sociabilidades de lectura. Una historia de los orígenes de las bibliotecas populares en la Argentina": Buenos Aires, Ampersand, 2017, Scripta Manent, 320 páginas</title>
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<author>
<name>Labra, Diego</name>
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<updated>2019-08-19T04:03:52Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Revision
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
La historia de la bibliotecas en la Argentina, como señalan Alejando Parada y Carolina Sancholuz en el prólogo de Libros, lectores y sociabilidades de lectura, tiene más deudas que volúmenes en su haber. Esto es cierto aún hoy, más que una década después que autores como Graciela Batticuore, José Luis de Diego y el mismo Parada, entre otros, instalaran mediante su producción el problema de la circulación de los impresos y la lectura como un tópico relevante en la agenda de las ciencias sociales autóctonas. Es justo, entonces, que sea un investigador de formación en bibliotecología quien responda al llamado y comience a llenar los muchos vacíos en nuestro conocimiento del devenir histórico de las bibliotecas en la Argentina.&#13;
En este libro Javier Planas (2017) regresa a un momento inaugural de esa historia, al rastrear y analizar el surgimiento, auge y decadencia de la primera experiencia de bibliotecas populares en el país. Pero no lo hace desde un lugar estrictamente bibliotecológico, sino que incorpora elementos de las discusiones historiográficas recientes sobre el libro y el impreso en la Argentina decimonónica, y fuera de ella también. En particular se nutre de la tradición “chartiana” de la historia de lectura, proponiéndose reconstruir lo mejor posible, mediante las fuentes disponibles, las prácticas de lectura en las que incurrían los asistentes a las bibliotecas populares hace ciento cincuenta años. Siempre citado, la labor de Roger Chartier y los demás historiadores de la lectura franceses es un faro perenne a la producción vernácula sobre el tema, aunque a menudo no pasa de la enunciación y el citado.
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La historia de la bibliotecas en la Argentina, como señalan Alejando Parada y Carolina Sancholuz en el prólogo de Libros, lectores y sociabilidades de lectura, tiene más deudas que volúmenes en su haber. Esto es cierto aún hoy, más que una década después que autores como Graciela Batticuore, José Luis de Diego y el mismo Parada, entre otros, instalaran mediante su producción el problema de la circulación de los impresos y la lectura como un tópico relevante en la agenda de las ciencias sociales autóctonas. Es justo, entonces, que sea un investigador de formación en bibliotecología quien responda al llamado y comience a llenar los muchos vacíos en nuestro conocimiento del devenir histórico de las bibliotecas en la Argentina.&#13;
En este libro Javier Planas (2017) regresa a un momento inaugural de esa historia, al rastrear y analizar el surgimiento, auge y decadencia de la primera experiencia de bibliotecas populares en el país. Pero no lo hace desde un lugar estrictamente bibliotecológico, sino que incorpora elementos de las discusiones historiográficas recientes sobre el libro y el impreso en la Argentina decimonónica, y fuera de ella también. En particular se nutre de la tradición “chartiana” de la historia de lectura, proponiéndose reconstruir lo mejor posible, mediante las fuentes disponibles, las prácticas de lectura en las que incurrían los asistentes a las bibliotecas populares hace ciento cincuenta años. Siempre citado, la labor de Roger Chartier y los demás historiadores de la lectura franceses es un faro perenne a la producción vernácula sobre el tema, aunque a menudo no pasa de la enunciación y el citado.</dc:description>
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<title>Mario Cámara, "Restos épicos. La literatura y el arte en el cambio de época": Buenos Aires, Libraria, 2017, 184 páginas</title>
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<author>
<name>Blejmar, Jordana</name>
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<updated>2019-08-19T04:03:53Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Revision
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
&lt;i&gt;Restos épicos. La literatura y el arte en el cambio de época&lt;/i&gt;, de Mario Cámara, analiza la articulación entre arte y política en una serie de textos culturales argentinos y brasileños que en los años sesenta o setenta “hubieran cuestionado el momento revolucionario en el instante mismo de su primacía” (p. 14), o que “reinscribieran sintagmas y emblemas revolucionarios a partir del período de las transiciones democráticas” (p. 14) El corpus es bien diverso y también la galería de personajes que lo habitan: Tiradentes, héroe del movimiento independentista brasileño en las obras de Cildo Meireles, Silviano Santiago y Eduardo Coutinho; los bandidos y marginales de unas fotografías recuperadas por Rosângela Rennó y Helio Oiticica, los obreros-performers de Oscar Masotta y de Oscar Bonny, las obreras de las La hora de la estrella (Lispector, 1977 ) y Boca de lobo (Chefjec, 2000); la Evaninfa de una foto tomada en los años cuarenta y rescatada en los setenta y la Eva-zombi de Nestor Perlongher; los militantes incongruentes del poema Punctum de Martín Gambarotta, y los militantes manipuladores de la película El estudiante (Mitre, 2011).&#13;
El foco está puesto en dos figuras claves para pensar lo que Badiou llamó un siglo voluntarioso atravesado por la “pasión por lo real” y las promesas emancipatorias. Por un lado, el “obrero”, el “militante” o el “pueblo”, entendido como emblema de una revolución primero anhelada, después trunca. Por el otro, el artista o el intelectual que no es nunca portavoz del pueblo ni erudito vanguardista sino que es una figura, nos dice el autor, capaz de escuchar la voz del otro en lugar de hablar por el otro. Esta cualidad aúna a personajes de muy diversa naturaleza como Caetano Veloso, Oscar Masotta, Santiago Silviano y Eduardo Coutinho.
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>&lt;i&gt;Restos épicos. La literatura y el arte en el cambio de época&lt;/i&gt;, de Mario Cámara, analiza la articulación entre arte y política en una serie de textos culturales argentinos y brasileños que en los años sesenta o setenta “hubieran cuestionado el momento revolucionario en el instante mismo de su primacía” (p. 14), o que “reinscribieran sintagmas y emblemas revolucionarios a partir del período de las transiciones democráticas” (p. 14) El corpus es bien diverso y también la galería de personajes que lo habitan: Tiradentes, héroe del movimiento independentista brasileño en las obras de Cildo Meireles, Silviano Santiago y Eduardo Coutinho; los bandidos y marginales de unas fotografías recuperadas por Rosângela Rennó y Helio Oiticica, los obreros-performers de Oscar Masotta y de Oscar Bonny, las obreras de las La hora de la estrella (Lispector, 1977 ) y Boca de lobo (Chefjec, 2000); la Evaninfa de una foto tomada en los años cuarenta y rescatada en los setenta y la Eva-zombi de Nestor Perlongher; los militantes incongruentes del poema Punctum de Martín Gambarotta, y los militantes manipuladores de la película El estudiante (Mitre, 2011).&#13;
El foco está puesto en dos figuras claves para pensar lo que Badiou llamó un siglo voluntarioso atravesado por la “pasión por lo real” y las promesas emancipatorias. Por un lado, el “obrero”, el “militante” o el “pueblo”, entendido como emblema de una revolución primero anhelada, después trunca. Por el otro, el artista o el intelectual que no es nunca portavoz del pueblo ni erudito vanguardista sino que es una figura, nos dice el autor, capaz de escuchar la voz del otro en lugar de hablar por el otro. Esta cualidad aúna a personajes de muy diversa naturaleza como Caetano Veloso, Oscar Masotta, Santiago Silviano y Eduardo Coutinho.</dc:description>
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<title>Clementina Battcock y Silvia Limón Olvera, "El imaginario colectivo en Mesoamérica. Representaciones y símbolos en el altiplano central de México"</title>
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<author>
<name>Añón, Valeria</name>
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<updated>2019-08-19T04:03:54Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Revision
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
El presente libro brinda información sin abrumar, actualiza e instala polémicas, rediseña problemas y al mismo tiempo se gana la empatía del lector por el tranquilo discurrir de su prosa. En esta dinámica radica también su ambición: el volumen se propone pensar imaginarios, representaciones y símbolos en el altiplano central de México, para lo cual segmenta y organiza cinco dimensiones que constituyen sus cinco capítulos: I. Mesoamérica, problemas a enfrentar; II: Las fuentes; III. Códices y esculturas; IV. Cosmovisión; V. Religión. No voy a detenerme en el contenido de cada capítulo, algo que el lector puede recuperar en sus páginas.&#13;
En cambio, trataré de delinear las dimensiones que, a mi juicio, atraviesan transversalmente todo el libro y que constituyen algunos de sus principales logros.
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El presente libro brinda información sin abrumar, actualiza e instala polémicas, rediseña problemas y al mismo tiempo se gana la empatía del lector por el tranquilo discurrir de su prosa. En esta dinámica radica también su ambición: el volumen se propone pensar imaginarios, representaciones y símbolos en el altiplano central de México, para lo cual segmenta y organiza cinco dimensiones que constituyen sus cinco capítulos: I. Mesoamérica, problemas a enfrentar; II: Las fuentes; III. Códices y esculturas; IV. Cosmovisión; V. Religión. No voy a detenerme en el contenido de cada capítulo, algo que el lector puede recuperar en sus páginas.&#13;
En cambio, trataré de delinear las dimensiones que, a mi juicio, atraviesan transversalmente todo el libro y que constituyen algunos de sus principales logros.</dc:description>
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<title>"Nuevos Aires", un proyecto político cultural (1970-1973): entrevista a Mario Goloboff</title>
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<author>
<name>Mascioto, María de los Ángeles</name>
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<updated>2019-08-19T04:03:56Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Contribucion a revista
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
La revista Nuevos Aires, dirigida por Vicente Battista, Mario Goloboff y Edgardo Trilnik, sacó once números de periodicidad trimestral entre junio de 1970 y octubre de 1973. Mediante su publicación, los directores, anteriormente colaboradores de El Escarabajo de Oro, difundieron y suscitaron discusiones político-culturales en torno a la relación entre vanguardia política y vanguardia estética en el campo nacional e internacional. El estudio de un proyecto de este tipo involucra no sólo los debates y polémicas que se promovieron en sus páginas sino también las particularidades de su materialidad (aspectos visuales, textuales, de diseño e impresión), los vínculos que estableció esta publicación periódica con una red de revistas en la que se enmarcaron su emergencia y circulación, y los modos de sociabilidad y de lectura que promovió. La charla con Mario Goloboff, uno de sus directores y reconocido especialista en literatura argentina, se centró principalmente en las decisiones tomadas en relación con todos estos aspectos.
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La revista Nuevos Aires, dirigida por Vicente Battista, Mario Goloboff y Edgardo Trilnik, sacó once números de periodicidad trimestral entre junio de 1970 y octubre de 1973. Mediante su publicación, los directores, anteriormente colaboradores de El Escarabajo de Oro, difundieron y suscitaron discusiones político-culturales en torno a la relación entre vanguardia política y vanguardia estética en el campo nacional e internacional. El estudio de un proyecto de este tipo involucra no sólo los debates y polémicas que se promovieron en sus páginas sino también las particularidades de su materialidad (aspectos visuales, textuales, de diseño e impresión), los vínculos que estableció esta publicación periódica con una red de revistas en la que se enmarcaron su emergencia y circulación, y los modos de sociabilidad y de lectura que promovió. La charla con Mario Goloboff, uno de sus directores y reconocido especialista en literatura argentina, se centró principalmente en las decisiones tomadas en relación con todos estos aspectos.</dc:description>
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<title>Lectores retratados: Antonio Berni y la visualidades de lo impreso en la cultura argentina</title>
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<author>
<name>Degiovanni, Fernando</name>
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<updated>2019-08-19T04:03:58Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
Es a partir de cuerpos y espacios que quiero pensar hoy tres obras que Antonio Berni (1905-1981) produjo entre 1935 y 1978, y a partir de ellos, abordar ciertos problemas de la cultura y el impreso en la modernidad. A lo largo de su carrera, y con apuestas estéticas muy diferentes, Berni vuelve una y otra vez al tema del lector; trabaja sus lectores cada cierto número de años, en períodos muy espaciados (más de dos décadas en algunos casos), lo que subraya aún más el interés y la persistencia de ese motivo. Lo aborda, en primera instancia, cuando dialoga con el muralismo mexicano, dentro de las preocupaciones de un comunismo que está repensando sus bases después de 1935 (Chacareros); retoma el tema en 1961, veintiséis años después, cuando ya ha comenzado a trabajar el personaje de Juanito Laguna en el marco del debate sobre la industrialización y la marginación capitalista (Juanito Laguna aprende a leer). Y vuelve a Juanito lector en 1978, durante la Dictadura, en el momento en que el género se ha convertido en residual (Juanito dormido). Cabe recordar que Berni siempre estuvo cerca de la cultura del movimiento de conversión propio de nuestra época y que Nietzsche captó, llamándolo, para diferenciarlo de una actitud blanda, pasiva, nihilismo activo.&#13;
Es la voluntad de destrucción que repite otro gesto inaugural, el del primer romanticismo alemán, el de Jena y su revista Athenaeum, el de Novalis, Tieck y los hermanos Schlegel, fundamentalmente Friedrich.&#13;
Schlegel vuelve incesantemente al comienzo en el que un punto oscuro y denso como el caos, fragmenta, mezcla los géneros y las obras y da a leer una escritura que repite una pérdida inaugural que sólo puede cifrarse como presentación de lo impresentable.&#13;
Más tarde Blanchot, en La mirada de Orfeo llamará “Eurídice” a ese punto primordial que aparecerá únicamente bajo un velo: punto oscuro, mancha, vestigio de algo que se recupera y se pierde, como Eurídice, mientras una lectura por venir se escribe anticipando esa división entre una lectura que desconoce lo que escribe porque al escribirse anticipa su propia destrucción, y una escritura que no se cierra sobre sí porque de la destrucción habrá de renacer un nuevo sentido.&#13;
En esta perspectiva, leer es un acto ajeno a cualquier pedagogía –tiene, no obstante, un cuerpo en el que localizamos las huellas de la modernidad, nuestra época–. Quizá llamemos “lectura” a la emancipación actual del sentido, que no puede tomar otro aspecto que no sea el del sinsentido naciente.&#13;
libro, desde otro ángulo: su trabajo como ilustrador puede apreciarse en algunos volúmenes de la Serie de Sesquicentenario de Eudeba (1960), así como de la traducción inglesa del Martín Fierro publicada por la State University of New York (SUNY) en 1967, entre otros proyectos. Pero en esa producción no aparece la problemática misma del lector que me interesa discutir en este trabajo, y en la que detecto un nudo programático de su obra.
Dossier: Lectores, lectura. Cinco intervenciones
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Es a partir de cuerpos y espacios que quiero pensar hoy tres obras que Antonio Berni (1905-1981) produjo entre 1935 y 1978, y a partir de ellos, abordar ciertos problemas de la cultura y el impreso en la modernidad. A lo largo de su carrera, y con apuestas estéticas muy diferentes, Berni vuelve una y otra vez al tema del lector; trabaja sus lectores cada cierto número de años, en períodos muy espaciados (más de dos décadas en algunos casos), lo que subraya aún más el interés y la persistencia de ese motivo. Lo aborda, en primera instancia, cuando dialoga con el muralismo mexicano, dentro de las preocupaciones de un comunismo que está repensando sus bases después de 1935 (Chacareros); retoma el tema en 1961, veintiséis años después, cuando ya ha comenzado a trabajar el personaje de Juanito Laguna en el marco del debate sobre la industrialización y la marginación capitalista (Juanito Laguna aprende a leer). Y vuelve a Juanito lector en 1978, durante la Dictadura, en el momento en que el género se ha convertido en residual (Juanito dormido). Cabe recordar que Berni siempre estuvo cerca de la cultura del movimiento de conversión propio de nuestra época y que Nietzsche captó, llamándolo, para diferenciarlo de una actitud blanda, pasiva, nihilismo activo.&#13;
Es la voluntad de destrucción que repite otro gesto inaugural, el del primer romanticismo alemán, el de Jena y su revista Athenaeum, el de Novalis, Tieck y los hermanos Schlegel, fundamentalmente Friedrich.&#13;
Schlegel vuelve incesantemente al comienzo en el que un punto oscuro y denso como el caos, fragmenta, mezcla los géneros y las obras y da a leer una escritura que repite una pérdida inaugural que sólo puede cifrarse como presentación de lo impresentable.&#13;
Más tarde Blanchot, en La mirada de Orfeo llamará “Eurídice” a ese punto primordial que aparecerá únicamente bajo un velo: punto oscuro, mancha, vestigio de algo que se recupera y se pierde, como Eurídice, mientras una lectura por venir se escribe anticipando esa división entre una lectura que desconoce lo que escribe porque al escribirse anticipa su propia destrucción, y una escritura que no se cierra sobre sí porque de la destrucción habrá de renacer un nuevo sentido.&#13;
En esta perspectiva, leer es un acto ajeno a cualquier pedagogía –tiene, no obstante, un cuerpo en el que localizamos las huellas de la modernidad, nuestra época–. Quizá llamemos “lectura” a la emancipación actual del sentido, que no puede tomar otro aspecto que no sea el del sinsentido naciente.&#13;
libro, desde otro ángulo: su trabajo como ilustrador puede apreciarse en algunos volúmenes de la Serie de Sesquicentenario de Eudeba (1960), así como de la traducción inglesa del Martín Fierro publicada por la State University of New York (SUNY) en 1967, entre otros proyectos. Pero en esa producción no aparece la problemática misma del lector que me interesa discutir en este trabajo, y en la que detecto un nudo programático de su obra.</dc:description>
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<title>Leer, destruir, repetir el comienzo</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/70560" rel="alternate"/>
<author>
<name>Ritvo, Juan Bautista</name>
</author>
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<updated>2019-08-19T04:03:59Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
Es singularmente significativo que un vocablo tan anodino como el verbo “leer”, carente de los brillos de otros términos, ahora sospechosos, otrora magníficos –interpretación, actividad hermenéutica, exégesis– se haya expandido del modo en que lo ha hecho.&#13;
Su uso, ¿qué profunda insatisfacción declara? Y sobre todo ¿cuál es su ámbito si pareciera no tener límites cuando abarca a la crítica, desde luego, pero también a la hermenéutica filosófica o bíblica o historiográfica, y va de suyo, por la pendiente metonímica que domina a ciertos significantes, a la voz y a la escritura y a la historia multisecular que problematiza los vínculos del hablar con el escribir? Leemos porque hay grietas profundas e incolmables en el orden del saber, grietas que ningún dispositivo hermenéutico puede suturar. Claro. Pero sobre todo leemos, porque hay una experiencia histórica que inició ese movimiento de conversión propio de nuestra época y que Nietzsche captó, llamándolo, para diferenciarlo de una actitud blanda, pasiva, nihilismo activo.&#13;
Es la voluntad de destrucción que repite otro gesto inaugural, el del primer romanticismo alemán, el de Jena y su revista Athenaeum, el de Novalis, Tieck y los hermanos Schlegel, fundamentalmente Friedrich.&#13;
Schlegel vuelve incesantemente al comienzo en el que un punto oscuro y denso como el caos, fragmenta, mezcla los géneros y las obras y da a leer una escritura que repite una pérdida inaugural que sólo puede cifrarse como presentación de lo impresentable.&#13;
Más tarde Blanchot, en La mirada de Orfeo llamará “Eurídice” a ese punto primordial que aparecerá únicamente bajo un velo: punto oscuro, mancha, vestigio de algo que se recupera y se pierde, como Eurídice, mientras una lectura por venir se escribe anticipando esa división entre una lectura que desconoce lo que escribe porque al escribirse anticipa su propia destrucción, y una escritura que no se cierra sobre sí porque de la destrucción habrá de renacer un nuevo sentido.&#13;
En esta perspectiva, leer es un acto ajeno a cualquier pedagogía –tiene, no obstante, un cuerpo en el que localizamos las huellas de la modernidad, nuestra época–. Quizá llamemos “lectura” a la emancipación actual del sentido, que no puede tomar otro aspecto que no sea el del sinsentido naciente.
Dossier: Lectores, lectura. Cinco intervenciones
</summary>
<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Es singularmente significativo que un vocablo tan anodino como el verbo “leer”, carente de los brillos de otros términos, ahora sospechosos, otrora magníficos –interpretación, actividad hermenéutica, exégesis– se haya expandido del modo en que lo ha hecho.&#13;
Su uso, ¿qué profunda insatisfacción declara? Y sobre todo ¿cuál es su ámbito si pareciera no tener límites cuando abarca a la crítica, desde luego, pero también a la hermenéutica filosófica o bíblica o historiográfica, y va de suyo, por la pendiente metonímica que domina a ciertos significantes, a la voz y a la escritura y a la historia multisecular que problematiza los vínculos del hablar con el escribir? Leemos porque hay grietas profundas e incolmables en el orden del saber, grietas que ningún dispositivo hermenéutico puede suturar. Claro. Pero sobre todo leemos, porque hay una experiencia histórica que inició ese movimiento de conversión propio de nuestra época y que Nietzsche captó, llamándolo, para diferenciarlo de una actitud blanda, pasiva, nihilismo activo.&#13;
Es la voluntad de destrucción que repite otro gesto inaugural, el del primer romanticismo alemán, el de Jena y su revista Athenaeum, el de Novalis, Tieck y los hermanos Schlegel, fundamentalmente Friedrich.&#13;
Schlegel vuelve incesantemente al comienzo en el que un punto oscuro y denso como el caos, fragmenta, mezcla los géneros y las obras y da a leer una escritura que repite una pérdida inaugural que sólo puede cifrarse como presentación de lo impresentable.&#13;
Más tarde Blanchot, en La mirada de Orfeo llamará “Eurídice” a ese punto primordial que aparecerá únicamente bajo un velo: punto oscuro, mancha, vestigio de algo que se recupera y se pierde, como Eurídice, mientras una lectura por venir se escribe anticipando esa división entre una lectura que desconoce lo que escribe porque al escribirse anticipa su propia destrucción, y una escritura que no se cierra sobre sí porque de la destrucción habrá de renacer un nuevo sentido.&#13;
En esta perspectiva, leer es un acto ajeno a cualquier pedagogía –tiene, no obstante, un cuerpo en el que localizamos las huellas de la modernidad, nuestra época–. Quizá llamemos “lectura” a la emancipación actual del sentido, que no puede tomar otro aspecto que no sea el del sinsentido naciente.</dc:description>
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<title>Otras voces y otros ámbitos para la historia de la lectura</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/70559" rel="alternate"/>
<author>
<name>Parada, Alejandro E.</name>
</author>
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<updated>2019-08-19T04:04:00Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
La pregunta por el origen de una disciplina se relaciona con sus propias esencias. Constituye un interrogante respecto de dónde procede un ente o una cosa y mediante qué medio es como es y, en definitiva, qué es (Heidegger 2003). Reflexionar sobre los orígenes de una disciplina impone una carga ontológica y su referencia existencial entre lo corpóreo y lo inmaterial. ¿Cuál es, entonces, la esencia que precipita y hace a la Historia de Lectura? Es decir, aquella última cosa sin la cual no existiría su estudio.&#13;
La respuesta es significativa: los lectores son los que justifican la Historia de la Lectura. Lo nominativo de esta materia, lo que le brinda su identidad e impone su quehacer, la pauta que despliega el nombre para que instrumentemos su propia especificidad, inequívocamente, son los lectores y no, en particular, otra cosa. Lo que “cosifica” en forma unívoca e identitaria a este relato de la historia y, sin duda, lo reviste de novedad, se afinca en la residencia de los lectores. El acto de leer y su narrativa a lo largo del tiempo, con sus variaciones de usos y modalidades, con sus cambios y pasiones emocionales, con sus instancias de mutaciones de soportes, tienen como resultado final el enigma y la encrucijada del lector.&#13;
¿Pero qué hacemos cuando en la actualidad hacemos Historia de la Lectura? La Historia de la Lectura moderna tiende a desacralizar la participación del autor y a entronizar la actividad de los que leen (Chartier 1993; Foucault 1999). La complejidad de esa tensa y ubérrima relación entre los autores y los lectores es lo que caracteriza a esta disciplina en construcción. En este juego de tensiones no se debe olvidar la tonalidad que se construye con la dialéctica autor-lector.
Dossier: Lectores, lectura. Cinco intervenciones
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La pregunta por el origen de una disciplina se relaciona con sus propias esencias. Constituye un interrogante respecto de dónde procede un ente o una cosa y mediante qué medio es como es y, en definitiva, qué es (Heidegger 2003). Reflexionar sobre los orígenes de una disciplina impone una carga ontológica y su referencia existencial entre lo corpóreo y lo inmaterial. ¿Cuál es, entonces, la esencia que precipita y hace a la Historia de Lectura? Es decir, aquella última cosa sin la cual no existiría su estudio.&#13;
La respuesta es significativa: los lectores son los que justifican la Historia de la Lectura. Lo nominativo de esta materia, lo que le brinda su identidad e impone su quehacer, la pauta que despliega el nombre para que instrumentemos su propia especificidad, inequívocamente, son los lectores y no, en particular, otra cosa. Lo que “cosifica” en forma unívoca e identitaria a este relato de la historia y, sin duda, lo reviste de novedad, se afinca en la residencia de los lectores. El acto de leer y su narrativa a lo largo del tiempo, con sus variaciones de usos y modalidades, con sus cambios y pasiones emocionales, con sus instancias de mutaciones de soportes, tienen como resultado final el enigma y la encrucijada del lector.&#13;
¿Pero qué hacemos cuando en la actualidad hacemos Historia de la Lectura? La Historia de la Lectura moderna tiende a desacralizar la participación del autor y a entronizar la actividad de los que leen (Chartier 1993; Foucault 1999). La complejidad de esa tensa y ubérrima relación entre los autores y los lectores es lo que caracteriza a esta disciplina en construcción. En este juego de tensiones no se debe olvidar la tonalidad que se construye con la dialéctica autor-lector.</dc:description>
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<title>Un ejercicio de relectura en homenaje a Susana Zanetti</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/70558" rel="alternate"/>
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<name>Gramuglio, María Teresa</name>
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<updated>2019-08-19T04:04:01Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
Aunque puesto bajo el lema “Lectores y lectura”, una clara referencia al asunto central de su libro más representativo, basta ver el despliegue de temas abordados en este homenaje y, en particular, el simposio dedicado específicamente a su legado, para advertir una vez más la amplitud y la diversidad de la obra de Susana Zanetti en el campo de la literatura latinoamericana. Esa amplitud tuvo como motor eficiente la extraordinaria labor de docencia y formación de graduados que Zanetti desarrolló incansablemente en sus cátedras de las universidades de Buenos Aires, La Plata y otras. Y creo que es especialmente justo que este homenaje se realice aquí, en La Plata, porque ella sintió que pertenecía a esta universidad más que a ninguna otra; aquí siguió trabajando hasta que la enfermedad la detuvo; aquí recibió los mayores reconocimientos personales e institucionales de toda su larga trayectoria, y a esta casa legó su formidable biblioteca. Así lo recordaron Gloria Chicote, Miriam Chiani y el Sr. Decano Aníbal Viguera en las palabras con que inauguraron este congreso.
Dossier: Lectores, lectura. Cinco intervenciones
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Aunque puesto bajo el lema “Lectores y lectura”, una clara referencia al asunto central de su libro más representativo, basta ver el despliegue de temas abordados en este homenaje y, en particular, el simposio dedicado específicamente a su legado, para advertir una vez más la amplitud y la diversidad de la obra de Susana Zanetti en el campo de la literatura latinoamericana. Esa amplitud tuvo como motor eficiente la extraordinaria labor de docencia y formación de graduados que Zanetti desarrolló incansablemente en sus cátedras de las universidades de Buenos Aires, La Plata y otras. Y creo que es especialmente justo que este homenaje se realice aquí, en La Plata, porque ella sintió que pertenecía a esta universidad más que a ninguna otra; aquí siguió trabajando hasta que la enfermedad la detuvo; aquí recibió los mayores reconocimientos personales e institucionales de toda su larga trayectoria, y a esta casa legó su formidable biblioteca. Así lo recordaron Gloria Chicote, Miriam Chiani y el Sr. Decano Aníbal Viguera en las palabras con que inauguraron este congreso.</dc:description>
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<title>Qué es, qué fue y cuál es el futuro de la lectura</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/70557" rel="alternate"/>
<author>
<name>Poblete, Juan</name>
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<updated>2019-08-19T04:04:03Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
Las tres preguntas deben ser respondidas en al menos tres dimensiones: primero, ¿Qué es la lectura como tal, en cuanto actividad que involucra las funciones cognitivas y el cuerpo? En segundo lugar, ¿qué ha sido la lectura históricamente?, ¿cómo ha evolucionado, cómo ha sido usada, por quién, con qué efectos y en qué contextos? Finalmente, ¿cuál podría ser su condición actual y su futuro? Responder estas preguntas sólo al primer nivel sería pensar que, en cuanto práctica, la lectura ha sido siempre la misma, con la misma función en la vida cognitiva y emocional de los lectores, y sin variaciones históricas en sus usos por múltiples actores (entre ellos gobiernos nacionales, iglesias, movimientos sociales, etc.) en numerosos contextos geoculturales e institucionales (Poblete 2004a). Responder las preguntas sólo al segundo nivel, por otro lado, ha significado con frecuencia dar por descontado cuál era la naturaleza de la práctica de lectura involucrada. Hoy en día ello significaría ignorar los avances en los campos de estudios tecnológicos, de cognición y de neurociencia y lo que dichos estudios nos señalan acerca de las consecuencias de la lectura al nivel cerebral y en cuanto práctica que supone diferentes interfaces entre las tecnologías y los seres humanos. La respuesta a la tercera dimensión involucrará distinguir entre lectura profunda (deep reading) e hiperlectura (hyper reading) en tanto prácticas específicas de atención a ciertos materiales escritos en diferentes medios. Estas formas de lectura, a su vez, han sido desarrolladas históricamente en conexión con prácticas sociales e instituciones específicas. Una respuesta adecuada sobre su futuro en la educación literaria debe reconocer estas genealogías si quiere ser productiva y no simplemente reactiva.
Dossier: Lectores, lectura. Cinco intervenciones
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Las tres preguntas deben ser respondidas en al menos tres dimensiones: primero, ¿Qué es la lectura como tal, en cuanto actividad que involucra las funciones cognitivas y el cuerpo? En segundo lugar, ¿qué ha sido la lectura históricamente?, ¿cómo ha evolucionado, cómo ha sido usada, por quién, con qué efectos y en qué contextos? Finalmente, ¿cuál podría ser su condición actual y su futuro? Responder estas preguntas sólo al primer nivel sería pensar que, en cuanto práctica, la lectura ha sido siempre la misma, con la misma función en la vida cognitiva y emocional de los lectores, y sin variaciones históricas en sus usos por múltiples actores (entre ellos gobiernos nacionales, iglesias, movimientos sociales, etc.) en numerosos contextos geoculturales e institucionales (Poblete 2004a). Responder las preguntas sólo al segundo nivel, por otro lado, ha significado con frecuencia dar por descontado cuál era la naturaleza de la práctica de lectura involucrada. Hoy en día ello significaría ignorar los avances en los campos de estudios tecnológicos, de cognición y de neurociencia y lo que dichos estudios nos señalan acerca de las consecuencias de la lectura al nivel cerebral y en cuanto práctica que supone diferentes interfaces entre las tecnologías y los seres humanos. La respuesta a la tercera dimensión involucrará distinguir entre lectura profunda (deep reading) e hiperlectura (hyper reading) en tanto prácticas específicas de atención a ciertos materiales escritos en diferentes medios. Estas formas de lectura, a su vez, han sido desarrolladas históricamente en conexión con prácticas sociales e instituciones específicas. Una respuesta adecuada sobre su futuro en la educación literaria debe reconocer estas genealogías si quiere ser productiva y no simplemente reactiva.</dc:description>
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<title>Lectores y lectura: cinco intervenciones</title>
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<author>
<name>Delgado, Verónica</name>
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<author>
<name>Ennis, Juan Antonio</name>
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<name>Merbilhaá, Margarita</name>
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<author>
<name>Pas Hernán</name>
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<updated>2019-08-19T04:04:04Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Contribucion a revista
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
El IX Congreso Internacional Orbis Tertius, organizado en junio de 2015, quiso celebrar un homenaje a Susana Zanetti, quien fue durante tres décadas Profesora Titular de Literatura Latinoamericana en nuestra Facultad, la primera directora del Departamento de Letras tras la renovación de la carrera que tuvo lugar al finalizar la última dictadura militar y que, entre otras actividades, formó a muchos de los actuales docentes e investigadores del Centro de Teoría y Crítica Literaria, donde dirigió también esta misma revista. Lectora voraz y creativa, Susana Zanetti nos había dejado un legado crítico perdurable en sus clases y escritos. Su magisterio, no obstante, alcanza no sólo a alumnos, discípulos y colegas, sino que abrió un mundo a miles de lectores. Cualquiera que recuerde –o sin poder recordar, encuentre, hoy, en bibliotecas públicas y privadas, en librerías de usados– el valor de una empresa como la del Centro Editor de América Latina, sabrá de qué estamos hablando. En homenaje, entonces, a su legado de lectora, el comité científico del CTCL propuso, entre los objetivos del evento, indagar el campo de los estudios literarios relativos a la lectura y los lectores.&#13;
En este dossier hemos reunido cinco conferencias expuestas por algunos de los invitados especiales del Congreso.&#13;
Ellas ofrecen, en cierto modo, un panorama de los temas y problemas propuestos en sus lineamientos generales.&#13;
Nos complace que una de las conferencias, la de María Teresa Gramuglio, sea en sí misma un modo de homenajear a Susana Zanetti, pues en ella la autora recordó los continuos intercambios que a lo largo de sus años de docencia y escritura, tuvo con su tan querida amiga y colega, y por eso hemos decidido situarla en primer lugar, como puerta de ingreso a un espacio de discusión que se abrió antes, mucho antes de este congreso, gracias a esa práctica crítica cultivada en el diálogo y el debate, a la que aquí quisimos rendir tributo.
Dossier: Lectores, lectura. Cinco intervenciones
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El IX Congreso Internacional Orbis Tertius, organizado en junio de 2015, quiso celebrar un homenaje a Susana Zanetti, quien fue durante tres décadas Profesora Titular de Literatura Latinoamericana en nuestra Facultad, la primera directora del Departamento de Letras tras la renovación de la carrera que tuvo lugar al finalizar la última dictadura militar y que, entre otras actividades, formó a muchos de los actuales docentes e investigadores del Centro de Teoría y Crítica Literaria, donde dirigió también esta misma revista. Lectora voraz y creativa, Susana Zanetti nos había dejado un legado crítico perdurable en sus clases y escritos. Su magisterio, no obstante, alcanza no sólo a alumnos, discípulos y colegas, sino que abrió un mundo a miles de lectores. Cualquiera que recuerde –o sin poder recordar, encuentre, hoy, en bibliotecas públicas y privadas, en librerías de usados– el valor de una empresa como la del Centro Editor de América Latina, sabrá de qué estamos hablando. En homenaje, entonces, a su legado de lectora, el comité científico del CTCL propuso, entre los objetivos del evento, indagar el campo de los estudios literarios relativos a la lectura y los lectores.&#13;
En este dossier hemos reunido cinco conferencias expuestas por algunos de los invitados especiales del Congreso.&#13;
Ellas ofrecen, en cierto modo, un panorama de los temas y problemas propuestos en sus lineamientos generales.&#13;
Nos complace que una de las conferencias, la de María Teresa Gramuglio, sea en sí misma un modo de homenajear a Susana Zanetti, pues en ella la autora recordó los continuos intercambios que a lo largo de sus años de docencia y escritura, tuvo con su tan querida amiga y colega, y por eso hemos decidido situarla en primer lugar, como puerta de ingreso a un espacio de discusión que se abrió antes, mucho antes de este congreso, gracias a esa práctica crítica cultivada en el diálogo y el debate, a la que aquí quisimos rendir tributo.</dc:description>
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<title>Capitalismo, religión y violencia: la poesía niuyorriqueña a la luz de Walter Benjamin</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/70555" rel="alternate"/>
<author>
<name>López, Alejo</name>
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<updated>2019-08-19T04:04:06Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
El boceto “El capitalismo como religión” de Walter Benjamin resurgió en el último tiempo a través de nuevas relecturas críticas como la de Hermann Herlinghaus y su análisis de las nuevas representaciones de la violencia en el arte latinoamericano contemporáneo.&#13;
Pero el análisis de Herlinghaus deja sin alcanzar la dimensión religiosa y el peso gravitante que el concepto de la culpa/deuda (Schuld) tiene en la concepción benjaminiana. Es a partir de este vacío que nuestro trabajo se propone rastrear las representaciones poéticas de esta violencia en las sociedades capitalistas, en un corpus de poetas puertorriqueños emigrados a los Estados Unidos atendiendo a la profusa utilidad que esta formulación teórica benjaminiana entraña para el análisis de estas expresiones poéticas.; Walter Benjamin's short sketch "Capitalism as Religion" re-emerged in recent times through new critical reinterpretations such as Hermann Herlinghaus' analysis of the new representations of violence in contemporary Latin American art. But Herlinghaus' analysis fails to adequately address the religious dimension and the influential weight that the concept of guilt/debt (Schuld) has in Benjamin's conception. It is from this vacuum that our work intends to trace the poetic representations of this violence in capitalist societies, within a corpus of Nuyorican poets, attending especially to the profuse utility that this Benjaminian theoretical formulation entails for the analysis of these unique poetic expressions.
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El boceto “El capitalismo como religión” de Walter Benjamin resurgió en el último tiempo a través de nuevas relecturas críticas como la de Hermann Herlinghaus y su análisis de las nuevas representaciones de la violencia en el arte latinoamericano contemporáneo.&#13;
Pero el análisis de Herlinghaus deja sin alcanzar la dimensión religiosa y el peso gravitante que el concepto de la culpa/deuda (Schuld) tiene en la concepción benjaminiana. Es a partir de este vacío que nuestro trabajo se propone rastrear las representaciones poéticas de esta violencia en las sociedades capitalistas, en un corpus de poetas puertorriqueños emigrados a los Estados Unidos atendiendo a la profusa utilidad que esta formulación teórica benjaminiana entraña para el análisis de estas expresiones poéticas.

Walter Benjamin's short sketch "Capitalism as Religion" re-emerged in recent times through new critical reinterpretations such as Hermann Herlinghaus' analysis of the new representations of violence in contemporary Latin American art. But Herlinghaus' analysis fails to adequately address the religious dimension and the influential weight that the concept of guilt/debt (Schuld) has in Benjamin's conception. It is from this vacuum that our work intends to trace the poetic representations of this violence in capitalist societies, within a corpus of Nuyorican poets, attending especially to the profuse utility that this Benjaminian theoretical formulation entails for the analysis of these unique poetic expressions.</dc:description>
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<title>Ducasse y Onetti se encuentran en Rocambole</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/70525" rel="alternate"/>
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<name>Bolón, Alma</name>
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<updated>2019-08-19T04:04:08Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
Muy notoria en abundantes lugares, la presencia de la literatura francesa en la obra de Juan Carlos Onetti incluye pocas referencias explícitas a los Cantos de Maldoror. Para rastrear las huellas de Isidore Ducasse en la obra de Juan Carlos Onetti, conviene pegar un rodeo, que conducirá hasta Rocambole, Silvio Astier y Fantomas. De este modo, es posible percibir un aire de familia que se expande y alcanza a Lautréamont, Onetti, Arlt, Ponson du Terrail y Pierre Souvestre &amp; Marcel Allain, envolviendo no solo temas y personajes sino también y fundamentalmente una particular relaciόn entre el saber y el contar.; Often very noticeable elsewhere, the presence of French literature in Juan Carlos Onetti's works includes few explicit references to Les Chants de Maldoror. In order to trace the influence of Isidore Ducasse in Onetti's texts, a journey around the characters of Rocambole, Silvio Astier and Fantomas will prove fruitful. Thus, it will be possible to perceive an expanding resemblance that links Lautréamont, Onetti, Arlt, Ponson du Terrail and Pierre Souvestre &amp; Marcel Allain, involving themes, characters, and also most significantly a peculiar relation between knowing and telling.
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Muy notoria en abundantes lugares, la presencia de la literatura francesa en la obra de Juan Carlos Onetti incluye pocas referencias explícitas a los Cantos de Maldoror. Para rastrear las huellas de Isidore Ducasse en la obra de Juan Carlos Onetti, conviene pegar un rodeo, que conducirá hasta Rocambole, Silvio Astier y Fantomas. De este modo, es posible percibir un aire de familia que se expande y alcanza a Lautréamont, Onetti, Arlt, Ponson du Terrail y Pierre Souvestre &amp; Marcel Allain, envolviendo no solo temas y personajes sino también y fundamentalmente una particular relaciόn entre el saber y el contar.

Often very noticeable elsewhere, the presence of French literature in Juan Carlos Onetti's works includes few explicit references to Les Chants de Maldoror. In order to trace the influence of Isidore Ducasse in Onetti's texts, a journey around the characters of Rocambole, Silvio Astier and Fantomas will prove fruitful. Thus, it will be possible to perceive an expanding resemblance that links Lautréamont, Onetti, Arlt, Ponson du Terrail and Pierre Souvestre &amp; Marcel Allain, involving themes, characters, and also most significantly a peculiar relation between knowing and telling.</dc:description>
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<title>Valorización del arte en los textos periodísticos de Clarice Lispector y Sara Gallardo (1967-1973)</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/70524" rel="alternate"/>
<author>
<name>Feudal, Guillermina</name>
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<updated>2019-08-19T04:04:09Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
En el contexto regional de democratización en el acceso a los bienes culturales, un aspecto nuclear de la producción periodística de Clarice Lispector y Sara Gallardo revela una sintonía común en el comentario y apropiación de recursos estéticos de las vanguardias “de los sesenta”. La apelación al arte como referencia para evaluar la vida cotidiana constituye una decisión comunicacional que funciona, desde el planteo formal y temático, como eje de las intervenciones críticas que ellas operan en el periodismo. El artículo analiza y compara la fundamentación de las elecciones artísticas de las autoras, así como los universos de discusión en los que desarrollan la contienda estética y debaten sobre los alcances de las nuevas modalidades de interacción cultural.; In the regional context of democratization in the access to cultural goods, a core aspect of Clarice Lispector's and Sara Gallardo's journalistic production reveals a common thread in the commentary and appropriation of aesthetic resources of the 1960's avant-gardes.&#13;
The appeal to art as a reference to assess daily life is a communicational decision that operates, from the formal and thematic postulate, as the axis of their critical interventions in journalism. The article analyzes and compares the foundation for their artistic choices, as well as the discussion spheres where they hold their aesthetic contest and discuss the scope of the new modalities of cultural interaction.
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En el contexto regional de democratización en el acceso a los bienes culturales, un aspecto nuclear de la producción periodística de Clarice Lispector y Sara Gallardo revela una sintonía común en el comentario y apropiación de recursos estéticos de las vanguardias “de los sesenta”. La apelación al arte como referencia para evaluar la vida cotidiana constituye una decisión comunicacional que funciona, desde el planteo formal y temático, como eje de las intervenciones críticas que ellas operan en el periodismo. El artículo analiza y compara la fundamentación de las elecciones artísticas de las autoras, así como los universos de discusión en los que desarrollan la contienda estética y debaten sobre los alcances de las nuevas modalidades de interacción cultural.

In the regional context of democratization in the access to cultural goods, a core aspect of Clarice Lispector's and Sara Gallardo's journalistic production reveals a common thread in the commentary and appropriation of aesthetic resources of the 1960's avant-gardes.&#13;
The appeal to art as a reference to assess daily life is a communicational decision that operates, from the formal and thematic postulate, as the axis of their critical interventions in journalism. The article analyzes and compares the foundation for their artistic choices, as well as the discussion spheres where they hold their aesthetic contest and discuss the scope of the new modalities of cultural interaction.</dc:description>
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<title>El retablo como dispositivo de lectura en "El pez de oro" de Gamaliel Churata</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/70523" rel="alternate"/>
<author>
<name>Di Benedetto, Matías</name>
</author>
<id>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/70523</id>
<updated>2019-08-19T04:04:10Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
El propósito de este trabajo consiste en realizar un análisis de la particular organización formal de &lt;i&gt;El pez de oro&lt;/i&gt; de Gamaliel Churata. Con este objetivo, nos centraremos, en primer lugar, en la específica inclusión del retablo como matriz compositiva de cada uno de los capítulos de la obra ; así como también, en segundo lugar, haremos hincapié en los efectos que conlleva dicha incorporación de un objeto artesanal propio de la cultura popular peruana al interior de la textualidad churatiana. De este modo, podrán constituirse una serie de tensiones culturales, enmarcadas en cada uno de los retablos, entre el conjunto de saberes andinos y el pensamiento eurocéntrico que se apreciarán sobremanera en el análisis efectuado en torno al capítulo dedicado a la coca, concebida entonces como eje de lo que consideramos un abordaje puntual de la epistemología andina.; The purpose of this work consists in presenting an analysis of the peculiar formal organization of &lt;i&gt;El pez de oro&lt;/i&gt;, from Gamaliel Churata. With this objective, we will center in the first place, in the specific inclusion of the retable as a compositional matrix of each one of the chapters of the work; and in the second place, we will emphasize the effects that entails such incorporation of an artisan object of the Peruvian culture within the interior of the churatian textuality. In this manner, a series of cultural tensions can be built, framed in each one of the retables, between the set of Andean knowledge and the Eurocentric thinking that will be greatly appreciated in the analysis carried out around the chapter on coca, conceived as an axis of what we consider a punctual approach of Andean epistemology.
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El propósito de este trabajo consiste en realizar un análisis de la particular organización formal de &lt;i&gt;El pez de oro&lt;/i&gt; de Gamaliel Churata. Con este objetivo, nos centraremos, en primer lugar, en la específica inclusión del retablo como matriz compositiva de cada uno de los capítulos de la obra ; así como también, en segundo lugar, haremos hincapié en los efectos que conlleva dicha incorporación de un objeto artesanal propio de la cultura popular peruana al interior de la textualidad churatiana. De este modo, podrán constituirse una serie de tensiones culturales, enmarcadas en cada uno de los retablos, entre el conjunto de saberes andinos y el pensamiento eurocéntrico que se apreciarán sobremanera en el análisis efectuado en torno al capítulo dedicado a la coca, concebida entonces como eje de lo que consideramos un abordaje puntual de la epistemología andina.

The purpose of this work consists in presenting an analysis of the peculiar formal organization of &lt;i&gt;El pez de oro&lt;/i&gt;, from Gamaliel Churata. With this objective, we will center in the first place, in the specific inclusion of the retable as a compositional matrix of each one of the chapters of the work; and in the second place, we will emphasize the effects that entails such incorporation of an artisan object of the Peruvian culture within the interior of the churatian textuality. In this manner, a series of cultural tensions can be built, framed in each one of the retables, between the set of Andean knowledge and the Eurocentric thinking that will be greatly appreciated in the analysis carried out around the chapter on coca, conceived as an axis of what we consider a punctual approach of Andean epistemology.</dc:description>
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<title>Creencias y supersticiones en conflicto: visiones de la religiosidad popular en la&#13;
Argentina de entresiglos</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/70522" rel="alternate"/>
<author>
<name>Mailhe, Alejandra</name>
</author>
<id>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/70522</id>
<updated>2019-08-19T04:04:12Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
Este artículo explora la patologización de las creencias populares en la Argentina de entresiglos. Considera esta conceptualización como parte de un proceso más amplio de control social, que incluye la identificación del “otro” con lo inconsciente. Para ello, aborda ensayos y artículos aparecidos entre las décadas de 1880 y 1910. En estos textos, el fanatismo católico, los movimientos milenaristas, el curanderismo o la hechicería popular revelan inquietantes puntos de contacto con la histeria femenina, y con otras formas de patología individual y colectiva. Además, este trabajo considera el modo en que el espiritualismo se vuelca sobre la misma religiosidad popular, polemizando con el positivismo en su interpretación.; This article explores the pathologization of popular beliefs in Argentina, at the turn of the of 19th century. It studies pathologization as part of a wider process of social control that fostered the identification of the “other” with the unconscious. For that, it analyses essays and articles that were published between the decades of 1880 and 1910. In these texts, catholic fanaticism, millenarian movements, quackery or popular sorcery, all reveal disturbing contact points with female hysteria, and with others forms of individual and collective pathology. Finally, this work analyses the way in which spiritualism approaches popular religiosity in a reading that puts into question former positivist interpretations.
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Este artículo explora la patologización de las creencias populares en la Argentina de entresiglos. Considera esta conceptualización como parte de un proceso más amplio de control social, que incluye la identificación del “otro” con lo inconsciente. Para ello, aborda ensayos y artículos aparecidos entre las décadas de 1880 y 1910. En estos textos, el fanatismo católico, los movimientos milenaristas, el curanderismo o la hechicería popular revelan inquietantes puntos de contacto con la histeria femenina, y con otras formas de patología individual y colectiva. Además, este trabajo considera el modo en que el espiritualismo se vuelca sobre la misma religiosidad popular, polemizando con el positivismo en su interpretación.

This article explores the pathologization of popular beliefs in Argentina, at the turn of the of 19th century. It studies pathologization as part of a wider process of social control that fostered the identification of the “other” with the unconscious. For that, it analyses essays and articles that were published between the decades of 1880 and 1910. In these texts, catholic fanaticism, millenarian movements, quackery or popular sorcery, all reveal disturbing contact points with female hysteria, and with others forms of individual and collective pathology. Finally, this work analyses the way in which spiritualism approaches popular religiosity in a reading that puts into question former positivist interpretations.</dc:description>
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<title>Cómo se investiga un crimen: detectives y literatura detectivesca en Buenos Aires entre los siglos XIX y XX</title>
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<name>Caimari, Lila</name>
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<updated>2019-08-19T04:04:14Z</updated>
<published>2017-12-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Orbis Tertius; vol. 22, no. 26
Apoyándose en un corpus de escritos informales de policías de la ciudad de Buenos Aires publicados entre fines del siglo XIX y principios del XX, el trabajo se ocupa de las narrativas de la pesquisa nacidas en el seno de la institución policial. Argumenta que en el contexto decimonónico de expansión de un imaginario literario de la detección, los policías debieron redoblar esfuerzos para construir una voz profesional sobre la investigación y el quehacer de los detectives estatales, y que esos esfuerzos resultaron en discursos no del todo autónomos de las reglas de la ficción. A lo largo de su desarrollo, el trabajo reflexiona, además, sobre la relación entre policía, literatura policial y culturas policiales.; Drawing from a body of informal writing authored by Buenos Aires policemen between the late 19th and the early 20th centuries, this article deals with informal chronicles of detective investigation. It argues that in the context of the expansion of a literary imagination about detection, in the late 19th century, it was hard for policemen to build up a professional voice about the work of public detectives. Ultimately, their discourse was never completely free from the influence of literary voices. Moreover, the article reflects on the complex relationship between the police force, detective literature and police cultures.
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<dc:date>2017-12-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Apoyándose en un corpus de escritos informales de policías de la ciudad de Buenos Aires publicados entre fines del siglo XIX y principios del XX, el trabajo se ocupa de las narrativas de la pesquisa nacidas en el seno de la institución policial. Argumenta que en el contexto decimonónico de expansión de un imaginario literario de la detección, los policías debieron redoblar esfuerzos para construir una voz profesional sobre la investigación y el quehacer de los detectives estatales, y que esos esfuerzos resultaron en discursos no del todo autónomos de las reglas de la ficción. A lo largo de su desarrollo, el trabajo reflexiona, además, sobre la relación entre policía, literatura policial y culturas policiales.

Drawing from a body of informal writing authored by Buenos Aires policemen between the late 19th and the early 20th centuries, this article deals with informal chronicles of detective investigation. It argues that in the context of the expansion of a literary imagination about detection, in the late 19th century, it was hard for policemen to build up a professional voice about the work of public detectives. Ultimately, their discourse was never completely free from the influence of literary voices. Moreover, the article reflects on the complex relationship between the police force, detective literature and police cultures.</dc:description>
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