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<title>Número 17</title>
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<updated>2026-03-08T11:28:53Z</updated>
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<title>Revista de la Universidad | Número 17</title>
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<name>Universidad Nacional de La Plata</name>
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<updated>2025-10-21T18:55:40Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Edicion de revista
Revista de la Universidad; no. 17
Centenario del nacimiento de Joaquín V. González | &lt;b&gt;La Dirección&lt;/b&gt;&#13;
González y la misión del escritor | &lt;b&gt;Juan Carlos Ghiano&lt;/b&gt;&#13;
Joaquín V. González, pedagogo y educador | &lt;b&gt;Ricardo Nassif&lt;/b&gt;&#13;
Influjo de González en la evolución del derecho argentino | &lt;b&gt;Carlos Sánchez Viamonte&lt;/b&gt;&#13;
El pensamiento de Joaquín V. González en el derecho y la política internacionales | &lt;b&gt;César Díaz Cisneros&lt;/b&gt;&#13;
González y la historia | &lt;b&gt;Enrique M. Barba&lt;/b&gt;&#13;
Joaquín V. González y la Universidad | &lt;b&gt;José Peco&lt;/b&gt;&#13;
Sobre el humanismo en la doctrina de González | &lt;b&gt;Bernardo Canal Feijóo&lt;/b&gt;&#13;
El hombre de Estado y el cambio social | &lt;b&gt;Horacio Pereyra&lt;/b&gt;&#13;
González y la tradición nacional | &lt;b&gt;Gregorio Weinberg&lt;/b&gt;&#13;
&lt;i&gt;Testimonios&lt;/i&gt;&#13;
Joaquín V. González, mi padre | &lt;b&gt;Esther González de Lagos&lt;/b&gt;&#13;
La Casa del Descanso | &lt;b&gt;Julio Painceira&lt;/b&gt;&#13;
Recordando a Joaquín V. González | &lt;b&gt;Amaranto Abeledo&lt;/b&gt;&#13;
De mi amistad con don Joaquín | &lt;b&gt;Arturo Marasso&lt;/b&gt;&#13;
Lo que significa Joaquín V. González para un estudiante norteamericano | &lt;b&gt;William R. Svec&lt;/b&gt;&#13;
Reflejos de una amistad entre poetas. Correspondencia entre Obligado y González | &lt;b&gt;Julián Cáceres Freyre&lt;/b&gt;&#13;
Síntesis cronológica de la vida y la obra de Joaquín V. González | &lt;b&gt;Eduardo Pettoruti&lt;/b&gt;
Material digitalizado en SEDICI gracias a la colaboración de la Biblioteca de la Facultad de Ingeniería (UNLP).
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Centenario del nacimiento de Joaquín V. González | &lt;b&gt;La Dirección&lt;/b&gt;&#13;
González y la misión del escritor | &lt;b&gt;Juan Carlos Ghiano&lt;/b&gt;&#13;
Joaquín V. González, pedagogo y educador | &lt;b&gt;Ricardo Nassif&lt;/b&gt;&#13;
Influjo de González en la evolución del derecho argentino | &lt;b&gt;Carlos Sánchez Viamonte&lt;/b&gt;&#13;
El pensamiento de Joaquín V. González en el derecho y la política internacionales | &lt;b&gt;César Díaz Cisneros&lt;/b&gt;&#13;
González y la historia | &lt;b&gt;Enrique M. Barba&lt;/b&gt;&#13;
Joaquín V. González y la Universidad | &lt;b&gt;José Peco&lt;/b&gt;&#13;
Sobre el humanismo en la doctrina de González | &lt;b&gt;Bernardo Canal Feijóo&lt;/b&gt;&#13;
El hombre de Estado y el cambio social | &lt;b&gt;Horacio Pereyra&lt;/b&gt;&#13;
González y la tradición nacional | &lt;b&gt;Gregorio Weinberg&lt;/b&gt;&#13;
&lt;i&gt;Testimonios&lt;/i&gt;&#13;
Joaquín V. González, mi padre | &lt;b&gt;Esther González de Lagos&lt;/b&gt;&#13;
La Casa del Descanso | &lt;b&gt;Julio Painceira&lt;/b&gt;&#13;
Recordando a Joaquín V. González | &lt;b&gt;Amaranto Abeledo&lt;/b&gt;&#13;
De mi amistad con don Joaquín | &lt;b&gt;Arturo Marasso&lt;/b&gt;&#13;
Lo que significa Joaquín V. González para un estudiante norteamericano | &lt;b&gt;William R. Svec&lt;/b&gt;&#13;
Reflejos de una amistad entre poetas. Correspondencia entre Obligado y González | &lt;b&gt;Julián Cáceres Freyre&lt;/b&gt;&#13;
Síntesis cronológica de la vida y la obra de Joaquín V. González | &lt;b&gt;Eduardo Pettoruti&lt;/b&gt;</dc:description>
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<title>Síntesis cronológica de la vida y la obra de Joaquín V. González</title>
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<name>Pettoruti, Eduardo</name>
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<updated>2019-11-17T04:05:21Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
Presentamos en esta síntesis cronológica, el amplio panorama de la vida laboriosa y fecunda del ilustre hombre de polifacética personalidad, en sus más diversas actividades anuales como estudiante, maestro, profesional, gobernador, legislador, universitario, jurista, constitucionalista, diplomático, sociólogo... y siempre: educador, pensador y poeta. Muchos escritos del Dr. González, no se han publicado en folletos ni han integrado ningún libro. En las “Obras Completas” (25 volúmenes), además de las publicaciones dispuestas por su autor, se han agregado algunos de aquellos escritos inéditos. Por tal motivo, hemos optado la cita de sus labores intelectuales que integran las “Obras Completas” porque además de haberse incluido en ellas casi la total producción escrita del Dr. González —algunas poesías, bosquejos, apuntes, el autor las ha reservado en su archivo, libros de recortes y álbumes— llevan la fecha de realización. Los originales y archivo particular de González, pueden consultarse en la Sala González, instalada en la Biblioteca Pública de la Universidad Nacional de La Plata, plaza Rocha 137 (La Plata)
Sección: Biografía.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Presentamos en esta síntesis cronológica, el amplio panorama de la vida laboriosa y fecunda del ilustre hombre de polifacética personalidad, en sus más diversas actividades anuales como estudiante, maestro, profesional, gobernador, legislador, universitario, jurista, constitucionalista, diplomático, sociólogo... y siempre: educador, pensador y poeta. Muchos escritos del Dr. González, no se han publicado en folletos ni han integrado ningún libro. En las “Obras Completas” (25 volúmenes), además de las publicaciones dispuestas por su autor, se han agregado algunos de aquellos escritos inéditos. Por tal motivo, hemos optado la cita de sus labores intelectuales que integran las “Obras Completas” porque además de haberse incluido en ellas casi la total producción escrita del Dr. González —algunas poesías, bosquejos, apuntes, el autor las ha reservado en su archivo, libros de recortes y álbumes— llevan la fecha de realización. Los originales y archivo particular de González, pueden consultarse en la Sala González, instalada en la Biblioteca Pública de la Universidad Nacional de La Plata, plaza Rocha 137 (La Plata)</dc:description>
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<title>Reflejos de una amistad entre poetas: Correspondencia entre Obligado y González</title>
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<name>Cáceres Freyre, Julián</name>
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<updated>2019-11-17T04:05:23Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
Si bien es cierto que la obra completa literaria de Rafael Obligado no es extensa, ella tuvo, en cambio, debido a múltiples factores, una gran influencia sobre muchos de los más destacados escritores argentinos de su época. El límpido y claro acento nacional y patriótico que imprimía a sus inspirados versos en los que campeaba la temática tradicionalista o histórica y su presencia personal constante, manifestada a través de su famosa tertulia literaria de los días sábados, allí en su casona de la calle Charcas nº 634, hace pocos años demolida, en donde en el ambiente de una de las bibliotecas particulares más nutridas y selectas de Buenos Aires, se congregaba el núcleo más distinguido de intelectuales de la generación del ochenta.
Sección: Testimonios.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Si bien es cierto que la obra completa literaria de Rafael Obligado no es extensa, ella tuvo, en cambio, debido a múltiples factores, una gran influencia sobre muchos de los más destacados escritores argentinos de su época. El límpido y claro acento nacional y patriótico que imprimía a sus inspirados versos en los que campeaba la temática tradicionalista o histórica y su presencia personal constante, manifestada a través de su famosa tertulia literaria de los días sábados, allí en su casona de la calle Charcas nº 634, hace pocos años demolida, en donde en el ambiente de una de las bibliotecas particulares más nutridas y selectas de Buenos Aires, se congregaba el núcleo más distinguido de intelectuales de la generación del ochenta.</dc:description>
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<title>Lo que significa Joaquín V. González para un estudiante norteamericano</title>
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<name>Svec, William R.</name>
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<updated>2019-11-17T04:05:25Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
Mi propósito en este artículo no es juzgar a Joaquín V. González. Eso sería una tarea audaz de mi parte, pues reclamaría un estudio profundo y serio que en estos momentos no puedo abordar. Prefiero pues, ceñirme a dos puntos: el primero concierne a la historiografía argentina y el otro será una contestación a la pregunta ¿Cómo es que un estudiante norteamericano conoce a González?
Sección: Testimonios.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Mi propósito en este artículo no es juzgar a Joaquín V. González. Eso sería una tarea audaz de mi parte, pues reclamaría un estudio profundo y serio que en estos momentos no puedo abordar. Prefiero pues, ceñirme a dos puntos: el primero concierne a la historiografía argentina y el otro será una contestación a la pregunta ¿Cómo es que un estudiante norteamericano conoce a González?</dc:description>
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<title>De mi amistad con don Joaquín</title>
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<name>Marasso Rocca, Arturo</name>
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<updated>2019-11-17T04:05:26Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
El n alguna parte digo que Carlos Vega Belgrano me pedía que escribiese las conversaciones de Joaquín V. González; no sé si se me ocurre o lei que lo mejor de Goethe eran sus conversaciones; algo de eso ocurría con González, cuya biblioteca se había convertido en su cátedra íntima. Había que oírlo para conocerlo. No le pregunté a González ni él me lo dijo, por qué tenía en lugar de honor, como único retrato de su biblioteca, el de Vega Belgrano; el de Manuel, el creador de la bandera, su inspirador, presidía su mesa de trabajo; ya “El Tiempo”, de Vega, había dado los últimos parpadeos; González lo nombró bibliotecario de la Universidad; y Vega, viejo y en la pobreza, recompensaba el parvo sueldo llevando cada día en su viaje por tren a La Plata una parte de sus libros, que donaba a la biblioteca universitaria.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El n alguna parte digo que Carlos Vega Belgrano me pedía que escribiese las conversaciones de Joaquín V. González; no sé si se me ocurre o lei que lo mejor de Goethe eran sus conversaciones; algo de eso ocurría con González, cuya biblioteca se había convertido en su cátedra íntima. Había que oírlo para conocerlo. No le pregunté a González ni él me lo dijo, por qué tenía en lugar de honor, como único retrato de su biblioteca, el de Vega Belgrano; el de Manuel, el creador de la bandera, su inspirador, presidía su mesa de trabajo; ya “El Tiempo”, de Vega, había dado los últimos parpadeos; González lo nombró bibliotecario de la Universidad; y Vega, viejo y en la pobreza, recompensaba el parvo sueldo llevando cada día en su viaje por tren a La Plata una parte de sus libros, que donaba a la biblioteca universitaria.</dc:description>
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<title>Recordando a Joaquín V. González</title>
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<name>Abeledo, Amaranto</name>
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<updated>2019-11-17T04:05:28Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
El l Dr. González declaró en su memoria al gobierno de la Provincia de Buenos Aires (febrero de 1905), que la ciudad en su desarrollo de veinticuatro años no había “llegado a formarse una vida enteramente propia ni a asumir en toda su intensidad la dirección de los destinos de la vasta colectividad sujeta a su hegemonía". Y agregó: "Le falta sin duda definir con más singularidad su carácter e importancia social y política, y esto vendrá por sí mismo cuando sea foco de atracción e irradiación de una gran corriente de cultura, que no sólo satisfaga todos los anhelos y necesidades de la Provincia sino los que ya he mencionado en el orden más dilatado de la vida nacional".&#13;
El establecimiento de la universidad determina la transmutación prevista por González: importantes construcciones agréganse a las monumentales que acompañaron la fundación de la ciudad; estudiantes procedentes del interior del país acuden a La Plata en número considerable —antes lo habrían hecho a Buenos Aires o Córdoba—, atraídos por las claras excelencias que la flamante universidad exhibe influida de un espíritu nuevo, y se incorporan de lleno a la vida de la ciudad, que les acoge con simpatía y se complace en sus particularidades provincianas; la satisfacción de las necesidades generadas por el funcionamiento de los numerosos institutos universitarios y el sostén de una importante población estudiantil, inciden favorablemente en algún grado sobre la economía de la ciudad; figuras relevantes de nuestra intelectualidad rigen los organismos universitarios o regentean sus cátedras y, en el aula magna y otras tribunas de la universidad, disertan sabios extranjeros de la talla de Altamira, Posada, Nerts, Cárpena, Vállée, Rovve, Ferri, Ferrero y Alvarez (Alejandro).
Sección: Testimonios.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El l Dr. González declaró en su memoria al gobierno de la Provincia de Buenos Aires (febrero de 1905), que la ciudad en su desarrollo de veinticuatro años no había “llegado a formarse una vida enteramente propia ni a asumir en toda su intensidad la dirección de los destinos de la vasta colectividad sujeta a su hegemonía". Y agregó: "Le falta sin duda definir con más singularidad su carácter e importancia social y política, y esto vendrá por sí mismo cuando sea foco de atracción e irradiación de una gran corriente de cultura, que no sólo satisfaga todos los anhelos y necesidades de la Provincia sino los que ya he mencionado en el orden más dilatado de la vida nacional".&#13;
El establecimiento de la universidad determina la transmutación prevista por González: importantes construcciones agréganse a las monumentales que acompañaron la fundación de la ciudad; estudiantes procedentes del interior del país acuden a La Plata en número considerable —antes lo habrían hecho a Buenos Aires o Córdoba—, atraídos por las claras excelencias que la flamante universidad exhibe influida de un espíritu nuevo, y se incorporan de lleno a la vida de la ciudad, que les acoge con simpatía y se complace en sus particularidades provincianas; la satisfacción de las necesidades generadas por el funcionamiento de los numerosos institutos universitarios y el sostén de una importante población estudiantil, inciden favorablemente en algún grado sobre la economía de la ciudad; figuras relevantes de nuestra intelectualidad rigen los organismos universitarios o regentean sus cátedras y, en el aula magna y otras tribunas de la universidad, disertan sabios extranjeros de la talla de Altamira, Posada, Nerts, Cárpena, Vállée, Rovve, Ferri, Ferrero y Alvarez (Alejandro).</dc:description>
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<title>La casa del descanso</title>
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<name>Painceira, Julio</name>
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<updated>2025-10-21T18:50:42Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
.Al volver de Samay Huasi, todavía bajo la impresión de su fuerza evocadora, me puse a cavilar sobre lo útil que es para el conocimiento integral de las figuras preclaras visitar los lugares donde pasaron sus mejores momentos, ver todo cuanto ellos vieron —los elementos de su vivienda y sus habituales panoramas— y gozar también de sus mismas satisfacciones espirituales. Y con esto del recuerdo vivo y de la sugestión que nace de las cosas viejas significativas, seguí pensando en lo poco que generalmente se estiman y se frecuentan, en nuestro medio y en nuestro tiempo, los sitios que unen nuestro momento con un fecundo pasado nacional. Y otra vez aquello del viejo antagonismo entre los valores permanentes de las tradiciones y ese impulso que pretende construir una cultura en el aire, desraizada, sin compromisos seculares y sin planes hacia un preciso futuro.
Sección: Testimonios.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>.Al volver de Samay Huasi, todavía bajo la impresión de su fuerza evocadora, me puse a cavilar sobre lo útil que es para el conocimiento integral de las figuras preclaras visitar los lugares donde pasaron sus mejores momentos, ver todo cuanto ellos vieron —los elementos de su vivienda y sus habituales panoramas— y gozar también de sus mismas satisfacciones espirituales. Y con esto del recuerdo vivo y de la sugestión que nace de las cosas viejas significativas, seguí pensando en lo poco que generalmente se estiman y se frecuentan, en nuestro medio y en nuestro tiempo, los sitios que unen nuestro momento con un fecundo pasado nacional. Y otra vez aquello del viejo antagonismo entre los valores permanentes de las tradiciones y ese impulso que pretende construir una cultura en el aire, desraizada, sin compromisos seculares y sin planes hacia un preciso futuro.</dc:description>
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<title>Joaquín V. González, mi padre</title>
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<author>
<name>González de Lagos, Esther</name>
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<updated>2019-11-17T04:05:32Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
Xj a Revista de la Universidad me coloca en la difícil situación de escribir mi testimonio filial acerca de mi padre. Otros pueden hacer su elogio; eso ha sido hecho y sigue siéndolo con motivo del centenario de su nacimiento, pero a mí no me corresponde desde que me alcanzan “las generales de la ley”, como he oído decir muchas veces en mi condición de hija, esposa y hermana de abogados. Además, esto de escribir con destino a una revista y a una revista universitaria de tan alta calidad e importancia, es tarea inesperada para mí y lo hago bajo la impresión de que incurro en osadía o atrevimiento. Sin embargo, la ausencia de todos mis hermanos varones me crea el compromiso de no eludir la responsabilidad que contraigo. Cualquiera de ellos lo hubiese hecho con aptitudes que a mí me faltan, pero no pudiendo ser así, alguien debe poner una nota de sentido íntimo y familiar, porque eso no pueden hacerlo los extraños sin invadir una esfera que les es ajena.
Sección: Testimonios.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Xj a Revista de la Universidad me coloca en la difícil situación de escribir mi testimonio filial acerca de mi padre. Otros pueden hacer su elogio; eso ha sido hecho y sigue siéndolo con motivo del centenario de su nacimiento, pero a mí no me corresponde desde que me alcanzan “las generales de la ley”, como he oído decir muchas veces en mi condición de hija, esposa y hermana de abogados. Además, esto de escribir con destino a una revista y a una revista universitaria de tan alta calidad e importancia, es tarea inesperada para mí y lo hago bajo la impresión de que incurro en osadía o atrevimiento. Sin embargo, la ausencia de todos mis hermanos varones me crea el compromiso de no eludir la responsabilidad que contraigo. Cualquiera de ellos lo hubiese hecho con aptitudes que a mí me faltan, pero no pudiendo ser así, alguien debe poner una nota de sentido íntimo y familiar, porque eso no pueden hacerlo los extraños sin invadir una esfera que les es ajena.</dc:description>
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<title>González y la tradición nacional</title>
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<author>
<name>Weinberg, Gregorio</name>
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<updated>2019-11-17T04:05:33Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
PARA la mejor comprensión de las ideas vertebrales del pensamiento de Joaquín V. González, de capital importancia es desentrañar el sentido que tenía de lo nacional, tema de vastedad insospechada, aunque para nuestro caso particular debemos ceñirlo al más restringido de la tradición nacional. Sobradamente conocidos son sus datos biográficos esenciales; al caso viene sólo destacar el hecho de que fue hombre del interior (nació en la muy mediterránea provincia de La Rioja, tierra de montañas y valles, poblada de leyendas y habitada por un idioma castizo y vigoroso); de familia de hondo arraigo (plurales generaciones por vía materna y paterna lo sustentaban sobre su suelo natal); y formado también en el interior (sus estudios secundarios y universitarios los realizó en el centro más tradicional de la República, con fuertes reminiscencias hispánicas).
Sección: El tradicionalista.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>PARA la mejor comprensión de las ideas vertebrales del pensamiento de Joaquín V. González, de capital importancia es desentrañar el sentido que tenía de lo nacional, tema de vastedad insospechada, aunque para nuestro caso particular debemos ceñirlo al más restringido de la tradición nacional. Sobradamente conocidos son sus datos biográficos esenciales; al caso viene sólo destacar el hecho de que fue hombre del interior (nació en la muy mediterránea provincia de La Rioja, tierra de montañas y valles, poblada de leyendas y habitada por un idioma castizo y vigoroso); de familia de hondo arraigo (plurales generaciones por vía materna y paterna lo sustentaban sobre su suelo natal); y formado también en el interior (sus estudios secundarios y universitarios los realizó en el centro más tradicional de la República, con fuertes reminiscencias hispánicas).</dc:description>
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<title>El hombre de Estado y el cambio social</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/79043" rel="alternate"/>
<author>
<name>Pereyra, Horacio José</name>
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<updated>2019-11-17T04:05:35Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
He de considerar en este trabajo a Joaquín González como integrante del gabinete del presidente Roca en su segundo mandato, y consecuentemente sus actitudes políticas y su pensamiento como hombre perteneciente a un grupo político en momentos en que el país alteraba su estructura económico-social. Dentro de la estructura de dominio en la cual el Estado es elemento fundamental, González habría de actuar sin alterar sus lealtades, tratando de lograr un ajuste de los nuevos elementos con las situaciones va institucionalizadas. Estimo j que el ministro de Roca alentó ciertos cambios, pero en medida limitada, de tal manera que no fuese alterada la estructura de dominio vigente. González presentaba destacadas condiciones para el desempeño de su función de ministro del Interior.
Sección: El estadista.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>He de considerar en este trabajo a Joaquín González como integrante del gabinete del presidente Roca en su segundo mandato, y consecuentemente sus actitudes políticas y su pensamiento como hombre perteneciente a un grupo político en momentos en que el país alteraba su estructura económico-social. Dentro de la estructura de dominio en la cual el Estado es elemento fundamental, González habría de actuar sin alterar sus lealtades, tratando de lograr un ajuste de los nuevos elementos con las situaciones va institucionalizadas. Estimo j que el ministro de Roca alentó ciertos cambios, pero en medida limitada, de tal manera que no fuese alterada la estructura de dominio vigente. González presentaba destacadas condiciones para el desempeño de su función de ministro del Interior.</dc:description>
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<title>Sobre el humanismo en la doctrina de González</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/79040" rel="alternate"/>
<author>
<name>Canal Feijóo, Bernardo</name>
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<updated>2019-11-17T04:05:38Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
Hubo dos hombres, inavenibles entre sí —que él trataba íntimamente de conciliar— en su personalidad profunda: 1. El hombre de pensamiento público, o mejor, el hombre público capaz de pensamiento, que expresa su saber erudito, y devuelve o proyecta públicamente, enseñando, legislando, lo que ha aprendido en escuelas o libros; 2. El hombre íntimo, de un saber inherente, menos vía de conocimiento que camino de perfección. En él se hipostasiaban, como en muchos místicos, el hombre de religión y el hombre de poesía. Él mismo otorgó la clave perfecta de su vocación esencial: La 'poesía es la religión inconfesada de todas las almas.
Sección: El humanista.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Hubo dos hombres, inavenibles entre sí —que él trataba íntimamente de conciliar— en su personalidad profunda: 1. El hombre de pensamiento público, o mejor, el hombre público capaz de pensamiento, que expresa su saber erudito, y devuelve o proyecta públicamente, enseñando, legislando, lo que ha aprendido en escuelas o libros; 2. El hombre íntimo, de un saber inherente, menos vía de conocimiento que camino de perfección. En él se hipostasiaban, como en muchos místicos, el hombre de religión y el hombre de poesía. Él mismo otorgó la clave perfecta de su vocación esencial: La 'poesía es la religión inconfesada de todas las almas.</dc:description>
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<title>Joaquín V. González y la Universidad: (Discurso pronunciado en el acto de inauguración del año lectivo 1963)</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/79035" rel="alternate"/>
<author>
<name>Peco, José</name>
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<id>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/79035</id>
<updated>2019-11-17T04:05:39Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
En virtud de un mandato estatutario, tócame el insigne honor de inaugurar el curso lectivo de 1963, presidir la entrega de diplomas a los profesores, dar la bienvenida a los estudiantes que ingresan bajo la advocación auspiciosa de la conmemoración del centenario del nacimiento de una figura prócer, rodeada de la aureola de fundador, organizador y animador de esta casa de altos estudios, según me complazco en repetir. Inauguración promisoria por venir a honrar y enaltecer al patricio en su santuario en este año declarado Gonzaliano por el Consejo Superior, como un acto de justicia histórica, dispuestos a celebrarlo jubilosamente no extinguido aún el eco de los homenajes tributados en Nonogasta, cuna de su nacimiento, en Samay Huasi, lugar predilecto de sus meditaciones y de su reposo y en Chilecito, donde yacen sus restos.
Sección: El universitario.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En virtud de un mandato estatutario, tócame el insigne honor de inaugurar el curso lectivo de 1963, presidir la entrega de diplomas a los profesores, dar la bienvenida a los estudiantes que ingresan bajo la advocación auspiciosa de la conmemoración del centenario del nacimiento de una figura prócer, rodeada de la aureola de fundador, organizador y animador de esta casa de altos estudios, según me complazco en repetir. Inauguración promisoria por venir a honrar y enaltecer al patricio en su santuario en este año declarado Gonzaliano por el Consejo Superior, como un acto de justicia histórica, dispuestos a celebrarlo jubilosamente no extinguido aún el eco de los homenajes tributados en Nonogasta, cuna de su nacimiento, en Samay Huasi, lugar predilecto de sus meditaciones y de su reposo y en Chilecito, donde yacen sus restos.</dc:description>
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<title>González y la historia</title>
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<name>Barba, Enrique Mariano</name>
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<updated>2022-02-17T16:44:31Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
¿Qué razones nos han inducido a este estudio? Aparte de las meramente circunstanciales, hay otras profundas. La figura de González se señala a la consideración de los estudiosos por muy variados motivos. Su vasta y casi unánimemente aplaudida obra como político ha acuñado una imagen que será muy difícil desdibujar. Se ha impuesto y en tal manera, que los perfiles rotundos de su personalidad como hombre público, superan y empalidecen su dilatada obra de publicista. Si es verdad que en este último aspecto goza de muy merecido prestigio, también lo es que en amplios sectores esa celebridad más que razonada es instintiva y casi supersticiosa. Cuando la crítica serena se detenga ante la ingerente obra de González, ¿ganará esta en consideración o sufrirá mengua?
Sección: El historiador.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>¿Qué razones nos han inducido a este estudio? Aparte de las meramente circunstanciales, hay otras profundas. La figura de González se señala a la consideración de los estudiosos por muy variados motivos. Su vasta y casi unánimemente aplaudida obra como político ha acuñado una imagen que será muy difícil desdibujar. Se ha impuesto y en tal manera, que los perfiles rotundos de su personalidad como hombre público, superan y empalidecen su dilatada obra de publicista. Si es verdad que en este último aspecto goza de muy merecido prestigio, también lo es que en amplios sectores esa celebridad más que razonada es instintiva y casi supersticiosa. Cuando la crítica serena se detenga ante la ingerente obra de González, ¿ganará esta en consideración o sufrirá mengua?</dc:description>
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<title>Influjo de González en la evolución del derecho argentino</title>
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<name>Sánchez Viamonte, Carlos</name>
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<updated>2019-11-17T04:05:44Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
González se inicia como jurista, historiador y sociólogo con su tesis doctoral en la Universidad de Córdoba sobre el tema La Revolución, de la que fue necesario suprimir dos capítulos para su aprobación por el Consejo de Censura, cuando apenas contaba 22 años de edad. Esa obra, casi desconocida, porque no fue editada luego y porque su autor no despertaba entonces la atención del público, figura en el tomo primero de las Obras Completas, editadas por disposición de la Ley del Congreso en 1936 y a cargo de la Universidad de La Plata, aunque bajo el pulcro cuidado de su hijo Carlos Alberto, quien conocía con prestigiosa minuciosidad toda la producción intelectual de su padre. En su tesis La Revolución el doctor Joaquín V. González muestra un rasgo de su personalidad que no volvemos a encontrar más tarde pero que, a nuestro juicio, no se explica suficientemente por su juventud.
Sección: El jurista.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>González se inicia como jurista, historiador y sociólogo con su tesis doctoral en la Universidad de Córdoba sobre el tema La Revolución, de la que fue necesario suprimir dos capítulos para su aprobación por el Consejo de Censura, cuando apenas contaba 22 años de edad. Esa obra, casi desconocida, porque no fue editada luego y porque su autor no despertaba entonces la atención del público, figura en el tomo primero de las Obras Completas, editadas por disposición de la Ley del Congreso en 1936 y a cargo de la Universidad de La Plata, aunque bajo el pulcro cuidado de su hijo Carlos Alberto, quien conocía con prestigiosa minuciosidad toda la producción intelectual de su padre. En su tesis La Revolución el doctor Joaquín V. González muestra un rasgo de su personalidad que no volvemos a encontrar más tarde pero que, a nuestro juicio, no se explica suficientemente por su juventud.</dc:description>
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<title>Joaquín V. González, pedagogo y educador</title>
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<name>Nassif, Ricardo</name>
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<updated>2019-11-17T04:05:46Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
Es muy común que todo trabajo sobre Joaquín V. González contenga una exposición, breve o extensa según los casos, de la doctrina y el quehacer educativos del fundador de la Universidad Nacional de La Plata. La referencia al tema es inevitable porque ese sector de la obra y de la vida del pensador de Samay Huasi fue expresa y apasionadamente llevado por él a un relevante primer plano. Sin embargo los pe- dagogos argentinos —aún los preocupados por rastrear las líneas esenciales de la pedagogía nacional— están en deuda con González. El sociólogo, el jurista, el escritor, el hombre público que había en González han tenido más suerte y merecido una atención más dilatada. Pero sigue pendiente el estudio profundo de lo que de pedagógico hay en la totalidad de la obra gonzalina, hecho con sentido totalizador, sobre el conjunto de principios que palpitan en las fundaciones educativas del riojano.
Sección: El educador.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Es muy común que todo trabajo sobre Joaquín V. González contenga una exposición, breve o extensa según los casos, de la doctrina y el quehacer educativos del fundador de la Universidad Nacional de La Plata. La referencia al tema es inevitable porque ese sector de la obra y de la vida del pensador de Samay Huasi fue expresa y apasionadamente llevado por él a un relevante primer plano. Sin embargo los pe- dagogos argentinos —aún los preocupados por rastrear las líneas esenciales de la pedagogía nacional— están en deuda con González. El sociólogo, el jurista, el escritor, el hombre público que había en González han tenido más suerte y merecido una atención más dilatada. Pero sigue pendiente el estudio profundo de lo que de pedagógico hay en la totalidad de la obra gonzalina, hecho con sentido totalizador, sobre el conjunto de principios que palpitan en las fundaciones educativas del riojano.</dc:description>
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<title>González y la misión del escritor (a través de sus narraciones)</title>
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<name>Ghiano, Juan Carlos</name>
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<updated>2019-11-17T20:02:26Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista de la Universidad; no. 17
Joaquín V. González ha sido exaltado a clásico de la literatura argentina, a autor que se estudia en las clases secundarias y universitarias; el reclamo docente hace que se reimpriman algunos de sus libros, en especial &lt;i&gt;Mis montañas&lt;/i&gt;, sin que el número de ediciones sea un índice de los lectores comunes, poco atentos en nuestros días a los temas y el lenguaje de González. Por otra parte, hasta los especialistas muestran un conocimiento parcial de la obra: casi siempre se la presenta con los mismos pasajes antológicos, se citan los mismos capítulos y se elogian rutinariamente las condiciones de visión y estilo celebradas por Bartolomé Mitre y por Rafael Obligado en el momento de aparición de los primeros libros literarios del autor. El aprecio consuetudinario termina por situar a González entre los renovadores de a tradición regionalista, ligándolo a formas del costumbrismo que a fines del siglo pasado trató de oponerse al cosmopolitismo galicado de los modernistas.
Sección: El escritor.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Joaquín V. González ha sido exaltado a clásico de la literatura argentina, a autor que se estudia en las clases secundarias y universitarias; el reclamo docente hace que se reimpriman algunos de sus libros, en especial &lt;i&gt;Mis montañas&lt;/i&gt;, sin que el número de ediciones sea un índice de los lectores comunes, poco atentos en nuestros días a los temas y el lenguaje de González. Por otra parte, hasta los especialistas muestran un conocimiento parcial de la obra: casi siempre se la presenta con los mismos pasajes antológicos, se citan los mismos capítulos y se elogian rutinariamente las condiciones de visión y estilo celebradas por Bartolomé Mitre y por Rafael Obligado en el momento de aparición de los primeros libros literarios del autor. El aprecio consuetudinario termina por situar a González entre los renovadores de a tradición regionalista, ligándolo a formas del costumbrismo que a fines del siglo pasado trató de oponerse al cosmopolitismo galicado de los modernistas.</dc:description>
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<title>Lección de optimismo</title>
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<name>González, Joaquín Víctor</name>
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<updated>2019-11-17T20:02:30Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Contribucion a revista
Revista de la Universidad; no. 17
Fragmento de una página del discurso de Joaquín V. González “La Universidad y el alma argentina”, pronunciado en el homenaje público que le tributó la Federación Universitaria el 18 de septiembre de 1918 en el Teatro Argentino de la ciudad de La Plata.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Fragmento de una página del discurso de Joaquín V. González “La Universidad y el alma argentina”, pronunciado en el homenaje público que le tributó la Federación Universitaria el 18 de septiembre de 1918 en el Teatro Argentino de la ciudad de La Plata.</dc:description>
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<title>Homenaje a Joaquín V. González en el centenario de su nacimiento 1863-1963</title>
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<name>Sbarra, Noel Humberto</name>
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<id>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/79018</id>
<updated>2021-10-06T20:20:21Z</updated>
<published>1963-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Contribucion a revista
Revista de la Universidad; no. 17
Así dispuso conmemorar el centenario del nacimiento de Joaquín V. González la Universidad, por él creada. El programa organizado por la Comisión de homenaje se cumplió en todas sus partes, al que se agrega la presente edición de la &lt;i&gt;Revista de la Universidad&lt;/i&gt;, dedicada íntegramente a estudiar, enfocada desde distintos ángulos, la multifacética personalidad de aquél y a evocar, en una serie de testimonios, su figura humana. Agrégase, finalmente, una utilísima síntesis cronológica de la vida y la obra del autor de &lt;i&gt;Mis Montañas&lt;/i&gt;. Hoy, a casi sesenta años del hecho fundador, el Maestro puede seguir contemplándose reflejado en el espejo de su "opera omnia". En la Casa —comunidad de profesores, graduados y estudiantes— que en este año de 1963 le rinde su emocionado y agradecido homenaje.
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<dc:date>1963-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Así dispuso conmemorar el centenario del nacimiento de Joaquín V. González la Universidad, por él creada. El programa organizado por la Comisión de homenaje se cumplió en todas sus partes, al que se agrega la presente edición de la &lt;i&gt;Revista de la Universidad&lt;/i&gt;, dedicada íntegramente a estudiar, enfocada desde distintos ángulos, la multifacética personalidad de aquél y a evocar, en una serie de testimonios, su figura humana. Agrégase, finalmente, una utilísima síntesis cronológica de la vida y la obra del autor de &lt;i&gt;Mis Montañas&lt;/i&gt;. Hoy, a casi sesenta años del hecho fundador, el Maestro puede seguir contemplándose reflejado en el espejo de su "opera omnia". En la Casa —comunidad de profesores, graduados y estudiantes— que en este año de 1963 le rinde su emocionado y agradecido homenaje.</dc:description>
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