El libro de Valeria Manzano nos ubica en la “era de la juventud argentina”, en los cambios que transcurren entre los años cincuenta y setenta. Una intención que recorre sus casi 450 páginas es la de mostrar la complejidad y la contradicción de todo fenómeno social: ¿Qué representaron los jeans y la minifalda? ¿Fueron productos textiles que propusieron estéticas más liberadoras y modernas a los y las jóvenes que quisieran usarlos? ¿No traían consigo nuevos ideales de belleza física para la exposición, que obligaban a quienes los portaran a respetar patrones de delgadez? No hay dudas, fueron las dos cosas, y de eso se trató dicha “era”. Producto de la tesis doctoral de Manzano, este libro tiene como objetivo analizar el proceso a través del cual, por un lado, la juventud se transformó en un actor político, social y cultural clave de la vida argentina; a la vez comenzó a ser, para expertos y analistas contemporáneos, una categoría imprescindible para leer y comprender esa realidad. Tal centralidad se debe, según la hipótesis de la autora, a que los y las jóvenes de 1950/1970 fueron portadores y realizadores de dinámicas de modernización y de sus descontentos en tres ámbitos, que hacen así mismo de variables: la cultura, la política y la sexualidad. Pero ningún proceso de cambio está exento de contradicciones y retrocesos.