El último trabajo realiza un recorrido histórico para dar cuenta del inicio de las relaciones diplomáticas entre la República de Corea y la República Argentina y su autora es Desiree Nair Chaure. En sus páginas se detallan los primeros acercamientos que datan del siglo XIX, con una Corea aún unida; la tenue relación durante el período colonial a través del dominador: Japón; y el rol de Estados Unidos, luego de la división, como intermediario. Hacia el final, Chaure destaca que la posición de nuestro país con respecto a Corea del Sur se correspondió con las características del orden internacional del momento y con las políticas de las distintas presidencias que, según sostiene la autora, supeditaron su accionar con Asia a los vínculos que mantenían con Europa y Estados Unidos.