La derecha neoliberal, representada por La Libertad Avanza (LLA), gobernará el país a partir del 10 de diciembre. El gobierno nacional quedará en manos de un ultraliberal emocionalmente inestable y de una defensora de genocidas y apologista de la sangrienta dictadura que asoló el país entre 1976 y 1983. La distopía imaginada se ha hecho realidad.
La inflación devastadora, la crisis de representatividad, la desesperación y angustia generada por la incertidumbre cotidiana de futuros inciertos y precarios, la bronca, el resentimiento, el desprestigio e ineficacia de un gobierno sin rumbo, que no logró concretar ninguna de las medidas centrales para las que fue elegido, y la impiedad de una parte de la sociedad argentina, son algunos de los factores que decidieron la elección.
El panorama que se nos ofrece es, sin duda, muy preocupante y quedará para futuros análisis sociológicos y políticos desarmar la pregunta que nos hacemos quienes dijimos no al proyecto ultraderechista: ¿cómo pudo ocurrir algo así?.
Se avecinan días muy duros para la mayor parte de la sociedad argentina, especialmente para las trabajadoras y trabajadores y para quienes menos tienen. Esperanzados en la capacidad de lucha y resistencia de nuestro pueblo, presentamos este nuevo número de CTyP.