Desde hace tiempo se sabe que el agrandamiento del bazo está asociado a menudo con una reducción en el número de las células rojas, células blancas o plaquetas en la sangre circulante. Algunos observadores han creído que hay una relación causal entre la esplenomegalia y la anemia, leucopenia o trombocitopenia acompañante. Este concepto ha tenido una gradual evolución a lo largo de los años.