Escribir y reescribir sobre las huellas de aquello que alguna vez estuvo, modificando y transformando el entorno. La Plata es una ciudad con una relación muy fuerte con el arte urbano, al caminar por sus calles se pueden observar innumerables y muy diversas intervenciones artísticas que construyen un paisaje urbano al cual los habitantes ya están acostumbrados. La ciudad misma funciona como un lienzo en constante cambio, que no es siempre apreciado y puede pasar desapercibido como un simple telón de fondo para la vida cotidiana de sus habitantes. Las fachadas intervenidas forman parte esencial de la ciudad, sobre ellas se construyen historias, se dejan huellas. Muestran la identidad de una ciudad en constante cambio, son estructuras firmes habitadas corporal y emocionalmente pero también son lienzos temporales, parte de un cambio. En esta constante transformación del entorno urbano se añaden capas de significado, contradicciones y emociones, aportando a la construcción conjunta de los espacios de la ciudad. En el acto de superponer se manifiesta la metamorfosis de los aconteceres diarios de la sociedad, exhibiendo así la íntima relación entre el paso del tiempo y la transmutación del espacio.