Nos referiremos, en primer lugar, a la reforma de 1935, a la elaboración de los programas de Castellano y Literatura y a la “función correctiva” que se le asigna a la enseñanza gramatical. Contrastaremos, luego, las dos series de gramáticas consideradas focalizando en las advertencias a los profesores y en las introducciones. En la tercera parte, abordaremos rasgos significativos de una y otra serie que exponen posiciones de enunciación diferenciadas: en Alonso y Henríquez Ureña, la tensión entre el saber lingüístico y la acción prescriptiva, y en Giusti, entre el conocimiento de la diversidad lingüística del país —a la que es sensible como escritor y crítico— y su condición de autor de un manual escolar. Finalmente, consideraremos la actitud de ambos textos frente a las hablas “populares” en un período marcado por cambios demográficos significativos.