Se dice que una obra tiene que tener la impronta del artista, o al menos su mirada o posicionamiento respecto de lo expresado. Pero, ¿cómo se relaciona la impronta del artista con su identidad y cuál su expresión última? donde se vuelven indivisibles el productor y lo producido. Éste trabajo final trata sobre la búsqueda de una expresión del yo, que se diferencie que cualquier expresión posible para algún otro, suponiendo si acaso eso es posible. Fundamentando con aportes de teóricos del arte, comunicación y filosofía, pasando por dilemas como la individualidad, la originalidad, la comunicación, la percepción de la realidad y la construcción del conocimiento. Condensándose las respuestas en 5 experiencias plásticas, que materializan diferentes fenómenos perceptivos.