"Toda pérdida implica un duelo" propone un recorrido experiencial a partir de la reflexión sobre una práctica personal que aborda el proceso de pérdida y duelo en un escenario íntimo. Tras la búsqueda de elaborar una instalación performativa de la práctica íntima, es que surge hacer de la propia intimidad una exposición: La configuración de un espacio instalativo íntimo que posibilite un lazo con lo perdido, un acercamiento experiencial con la pérdida de eso que fue propio alguna vez.