Teniendo en cuenta que las muestras arqueológicas son incluidas en las actividades escolares, nos interesa destacar la relación entre la forma transmisora del conocimiento prevaleciente en la escuela y la forma tradicional de exponer en los museos.
Sostenemos que una práctica cultural activa para la difusión del conocimiento antropológico necesita ser articulada a la investigación de los procesos sociopolíticos que conforman nuestro patrimonio. Y asimismo las posibilidades que el público de los museos tiene para apropiarse realmente de los contenidos de las muestras.