En la actualidad numerosos estudios epidemiológicos sugieren que la dieta está relacionada con el desarrollo de patologías de gran prevalencia y algunas de elevada mortalidad, como son las enfermedades cardiovasculares (EC), obesidad, diabetes, osteoporosis, anemia y algunos cánceres.
Se ha comprobado que la adecuación del patrón de consumo alimentario hacia modelos más saludables puede contribuir de manera significativa a la disminución del riesgo de sufrir esas patologías.
La promoción de la salud mediante la mejora del conocimiento sobre los factores de riesgo y el estímulo de los estilos de vida saludables debería ser una política de estado.
El objetivo general de la presente tesis es determinar cómo se gestionan los patrones de consumo, cuáles son y cómo se involucran los actores para modificar los hábitos de consumo alimentarios actuales.
El abordaje metodológico se realizó con técnicas empíricas cuali y cuantitativas. Se realizó un estudio descriptivo transversal en la provincia de Buenos Aires. Las unidades de análisis fueron establecimientos educativos del sistema público que posean comedores escolares, estudiantes secundarios, universitarios y padres o tutores con niños hasta 12 años.
Se realizaron entrevistas utilizando la técnica de entrevista semiestructurada y encuestas a informantes clave. Las observaciones se presentaron como datos de enumeración en escala ordinal, clasificados según categorías y atributos. Se expresó la distribución de frecuencias o empírica de las variables como una proporción o porcentaje. Se usó Test de chi-cuadrado de Pearson como prueba estadística de contraste de hipótesis.
Una vez obtenida la información se determinaron los actores y las acciones que se sugieren implementar para gestionar los patrones de consumo alimentario de la población argentina.
Sería interesante, si se implementan algunas de las acciones sugeridas, medir el impacto mediante un análisis ex ante y ex post de la implementación tanto en la población objetivo como desde el punto de vista de la gestión de estas en los organismos que lo llevan a cabo.
Este trabajo, basado en valores de la población estudiada como evidencia empírica, permitió identificar y describir la gestión actual de los diferentes actores sobre patrones de consumo, así como el significado y consumo de los alimentos.
Es así como se pretendió inferir la forma que asumieron las variables analizadas en la población estudiada para transformar la información en conocimiento como instrumento de aplicación general para individuos, organizaciones públicas y privadas, en un trabajo conjunto, de forma holística, en el problema del impacto en enfermedades no transmisibles (ENT).