Se realizó un estudio comparativo entre dos ciudades identificadas como intermedias y emergentes, inmersas ellas en dos realidades diametralmente opuestas. Por un lado, la ciudad de Barcelona, que goza de un entorno de país desarrollado y está ubicada en el corazón mismo de Europa; y por otro, la ciudad de La Plata, con una realidad de país en vías de desarrollo, alejada de las grandes urbes globales.
El trabajo consistió en indagar en los requerimientos y en la capacidad de los gobiernos locales para llevar adelante una gestión estratégica, bajo la hipótesis de ser esta necesaria sea cual sea el entorno en que deba desplegarse la acción gubernamental.
A partir de la propuesta y utilización de una serie de criterios comparativos, se arribó a conclusiones que permiten identificar, mas allá de sus particulares realidades, una serie de diferencias y similitudes entre ambas urbes respecto de una gestión estratégica por parte de sus gobiernos locales.