A consecuencia de que las obligaciones Financieras de la Provincia de Tucumán excedían su capacidad de pago, se desencadenó a comienzos de 1985 una situación de agudo desequilibrio, A su vez, la posibilidad de solicitar ayuda al Gobierno Nacional prácticamente no existía, considerando la también delicada posición financiera de este último y los intereses políticos en pugna entre las dos administraciones. Por ello, y antes de encarar una actitud de austeridad en el gasto público, se pensó en implementar un sistema de "bonos" muy similar al que ya había desarrollado el Gobierno de la Provincia de Salta.