Hay un síndrome clínico por demás interesante y poco conocido, mejor dicho, poco diagnosticado en parte porque sus síntomas pueden fácilmente confundirse con otros cuadros clínicos con manifestaciones meningocerebrales, como las meningitis, tumores cerebrales, diversos procesos de reblandecimiento o isquemia cerebral, coma urémico y diabético, etc. y en partes también por la poca decisión de los internistas y especializados en aprovechar un procedimiento que está al alcance de todos: la punción lumbar; me refiero a la hemorragia subaracnoidea no traumática del adulto y del adolescente.
Este grupo bien individualizado, ha sido llamado por algunos autores hemorragias meníngea médica y por otros hemorragia meníngea espontánea o esencial.
No obstante existir signos clínicos más o menos evidentes que puedan inducir a su diagnóstico certero, conviene que el médico tenga a esta enfermedad siempre presente para descubrirla, tratarla convenientemente, y sobre todo para no hacer un diagnóstico equivocado.