Durante el año 1919 tuve necesidad de hacer dos viajes al Paraguay, mas hice otro en 1920, permaneciendo así en la Asunción por casi dos meses; a pesar de que serios cuidados ocupaban mi espíritu, no pude sin embargo substraerme a mis aficiones fitófilas y reuní una regular colección tanto de plantas fanerógamas como de criptógamas, especialmente dé hongos, los que me sirvieron de base para escribir este opúsculo. En él no hallará el lector grandes novedades, aunque creo no resultará del todo desprovisto de interés, y yo lo considero un nuevo granito de arena, aportado al aumento de nuestros conocimientos de la Micología en general y de la del Paraguay en particular.