En el canino, el eyaculado se divide en tres fracciones: pre-espermática, espermática y prostática. Estas fracciones pueden colectarse y evaluarse por separado. Así, alteraciones observadas en la fracción espermática (segunda fracción) nos indicarán afecciones testiculares y alteraciones observadas en la fracción prostática (tercera fracción) nos indicarán afección prostática.
En el felino el eyaculado no posee diferentes fracciones. La eyaculación del paquete espermático y plasma seminal, se producen en forma completa en una sola fracción de segundos.