Las empresas públicas (EP) producen y venden tanto bienes de consumo final (BCF) como de consumo intermedio (BCI). En la Argentina, se estima que de las ventas totales de las EP la participación de ambos grupos rondaría el 46% (BCF) y el 54% (BCI). Es decir, que cualquier discusión sobre las reglas que deberían seguirse para la fijación de precios y tarifas públicas debe considerar, explícitamente, como se forman los precios de los insumos. En el presente trabajo, se extiende un análisis previo sobre la fijación de precios cuasi-óptimos de las EP (Porto y Navajas (1989), Navajas y Porto (1989, 1989b)) para el caso de tos BCI.