Siendo la difteria una afección endémica en nuestro medio, de observación diaria y por añadidura de fácil objetivación, desde hace muchos años me ha llamado poderosamente la atención el elevado número de errores de diagnóstico,errores en más y en menos, que con la misma se cometen y ello me decidió hace exactamente una década a estudiar su endemo-epidemiología en casi todos los pacientes que se internaron en el Servicio del Hospital San Juan de Dios, a mi cargo, cualesquiera que fuesen los padecimientos que motivaran su internación, tratando de hacer un estudio de conjunto y de poder obtener algunas conclusiones de carácter práctico que pudieran ser de utilidad al médico general cuando estuviera frente a una posible infección diftérica, reviendo algunos aspectos que suelen desorientar el diagnóstico de esta enfermedad.