Actualmente asistimos a un auge del enfoque participativo en muchos ámbitos de la sociedad, particularmente en el de la política, el arte y la pedagogía, pero también en el de las ciencias y de las tecnologías. Las ciencias sociales se han ido apropiando de estas metodologías para desarrollar investigaciones que permitan conectar intereses, preocupaciones y recursos, alentando alianzas entre la universidad y lxs actorxs territoriales. Así, en parte del mundo académico se han ido consolidando un conjunto de posiciones caracterizadas como "participativas" provenientes de distintos lugares, encuadres teóricos, disciplinas e intereses que, sin llegar a constituirse en un cuerpo homogéneo y coherente, se orientan a descubrir alternativas a los estilos, a las prácticas y a los discursos dominantes de la modernidad con su modelo exclusivo y eurocentrista de producción de saberes y subjetividades.