En el presente siglo el consumo -en tanto práctica social multidimensional- alcanza la creación y estructuración de las identidades individuales y colectivas, conforma los modos de expresión relacionales (Alonso, 2005) y del disfrute (Scribano, 2015). En vista de ello, en nuestro carácter de docentes de la asignatura metodología de la investigación social en cursos de grado y posgrado damos lugar a algunos interrogantes: El consumo en tanto modo de relación social ¿entró a las aulas? ¿Cuál es su relación con el proceso de enseñanza-aprendizaje de dicha asignatura? ¿cuánto se alejan o acercan las interacciones entre docentes y estudiantes a las del mercado?