Pensar la creación artística como un objeto de investigación, supone preguntar si contamos con un corpus de conocimiento, de saberes, de procedimientos metodológicos y de herramientas de investigación que todos reconozcamos como una sociología del arte. Disponemos de distintos acercamientos, sobre todo históricos y un gran número de registros cuantitativos, en un ámbito del conocimiento que podemos identificar como campo artístico, en el cual convergen y podemos reconocer la presencia y la actividad de un gran número de agentes con proyectos e intereses distintos, que en gran medida actúan y se entrelazan para conformar un sujeto colectivo.