La odontología estética ha avanzado muchísimo en los últimos años, gracias al logro de tecnologías, instrumental, medios computarizados, y materiales. Estos nos permiten planificar y mostrar no solo en fotografías u ordenadores el resultado final, sino también en la boca del paciente antes de realizar el trabajo definitivo. Este avance es de suma importancia ya que la estética es algo subjetivo y muy personal y no depende de los conocimientos del odontólogo o el trabajo del laboratorista, sino de la cultura, modas y gustos de nuestro paciente.