¿Cuáles es el aporte formativo con que el deporte puede contribuir al desarrollo integral de quien lo aprende y practica? En primer lugar, analizaré el valor educativo que es posible reconocerle al deporte siempre que se atiendan sus características esenciales: ludus, eros, kinesis y agón, y se respeten las necesidades e intereses de los niños y adolescentes que lo aprenden; lo que permitiría justificar su inclusión en los Diseños curriculares como uno de los contenidos de la Educación Física, y/o su práctica más allá del ámbito escolar.
Luego, fundamentaré por qué considero que los adultos (padres, profesores, entrenadores), representan la mayor amenaza para el valor educativo del deporte y el mayor riesgo durante la práctica deportiva en la infancia y la adolescencia, dado que con sus intervenciones, son los que generan las condiciones y los climas motivacionales que pueden favorecer u obstaculizar la práctica del deporte y la adherencia a la actividad física (AF) para toda la vida.