La fiebre amarilla (FA), es una enfermedad infecciosa aguda producida por arbovirus de la familia Flaviviridae que se transmite a través de la picadura de mosquitos hematófagos. Los últimos registros en Argentina de FA selvática fueron durante 2007, 2008 y 2009, cuando se detectó la confirmación de 9 casos humanos y epizootias en primates no humanos (PNH) en las provincias de Misiones y Corrientes. Las epizootias registradas correspondieron a PNH del género Alouatta, en su mayoría de la especie A. caraya y en menor medida de A. guariba clamitans, en relación a la abundancia de estas especies. En ambas oportunidades la detección de epizootias anticipó la aparición de casos humanos. A raíz de la circulación de FA en la República Federativa de Brasil, que ya llega a las latitudes del territorio argentino, y con el objetivo de detectar precozmente la circulación de FA en nuestro país, se reforzó la Red de Vigilancia de Epizootias en Primates no Humanos, en la que la información sobre la ocurrencia de muertes de PNH es provista por personas que, por las actividades que realizan, o los lugares donde habitan, pueden observar el acontecimiento de una muerte de un PNH, de modo que las autoridades de salud y fauna locales puedan investigar la epizootia de forma oportuna.
Además de esta vigilancia pasiva, se conformaron grupos para la vigilancia activa, a través del monitoreo de las poblaciones de monos aulladores en las provincias de Corrientes y Misiones, con financiamiento de la Dirección Nacional de Biodiversidad de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, y redes de informantes clave que notifican la ausencia de epizootias (vigilancia negativa). Tanto la vigilancia activa como la negativa se incorporaron al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, a través de la plataforma Epicollect5.
En la temporada verano 2019 contamos con reportes periódicos de la presencia de grupos de aulladores en buen estado de salud en sitios centinelas. La Red está conformada por las Secretarías de Gobierno de Salud y Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, junto con sus contrapartes provinciales, municipios, guardaparques, fuerzas armadas (policías, gendarmería, prefectura), investigadores primatólogos, sociedades científicas y población en general.