En el marco de proyectos doctorales y posdoctorales CONICET y en el marco de un proyecto de investigación colectivo radicado en la FaHCE-UNLP sobre archivos artísticos y literarios latinoamericanos venimos haciéndonos ciertas preguntas en torno a las relaciones entre arte, literatura, archivos, paisaje y comunidad en territorios atravesados por procesos de desertificación en la provincia de Buenos Aires. Aunque también en el marco de experiencias personales, a ambas, por distintas razones, se nos volvió deseable y necesario hacerlas acompañadas del desplazamiento por los campos de la provincia de Buenos Aires. Esto nos llevó a correr la mirada y la escucha de los grandes centros urbanos. Ambas, atravesadas por biografías que nos llevaron a vivir en dos lugares (General Pinto y La Plata, Carlos Casares y La Plata) y estar un poco en cada lado, hicimos hogares, lazos, comunidades y familia tanto en los bordes de la provincia como en una de sus ciudades universitarias (por no decir letradas).
Es por eso que, en distintos momentos de nuestras investigaciones, apostamos a estudiar un conjunto de materiales a la espera de ser exhumados (Gerbaudo, 2013) y leídos con la potencia de archivo. Apostamos a estudiar estos materiales con sus propias lógicas, contextos, preguntas y respuestas, sin pretender que ingresen en la homogeneización propuesta por el arte y la literatura, pero que interrumpan el sistema por ser estudiadas con compromiso. Ponemos en suspenso la valoración literaria y artística letrada, nos desplazamos con todo el cuerpo y los recorridos realizados a nuestro territorio –el noroeste y sudoeste de la provincia de Buenos Aires– para leer ahí y desde ahí. Esto implica prestar atención a otras maneras de atender y desear el mundo no para discutir o contradecir las lógicas modernas urbanas, no para ponerlas en valor por encima de estas.