Desde el origen de la humanidad, el tejido es una de las expresiones –artística y utilitaria– que ha estado presente en todas las culturas. La esencia del arte textil se encuentra en la realización de un objeto a través de tramar, tejer, entrelazar. Se une a lo táctil, a la confección manual, gracias a la utilización de materiales blandos y moldeables. Para la trama que teje este proyecto de investigación se constituye como un puente que permite unir el pasado, el presente y el futuro, propiciando un arte híbrido. Debido a su variado abanico de influencias enraizadas en lo ancestral y lo popular, fue adquiriendo la entidad de obra artística, al deslindarse paulatinamente de la jerarquía de su cualidad de artesanal. Cuando hablamos de ancestral nos estamos refiriendo a todos aquellos trabajos textiles-manuales de las culturas originales de la América Antigua Prehispánica –nazca, chimú, inca, muisca, taironas, moche, tiahuanacota, kunas, entre otras.