El presente trabajo analiza el impacto de las nuevas tecnologías en el derecho procesal civil, focalizándose en la prueba electrónica. Se aborda su definición, características y los desafíos que plantea su incorporación, admisibilidad y valoración en los procesos judiciales. En ausencia de una regulación específica dentro de la normativa argentina, se destacan las dificultades relacionadas con su autenticidad, integridad y licitud. La exposición examina las posturas doctrinarias del magistrado tecnoactivista y tecnogarantista, concluyendo en la necesidad de reformar el derecho procesal argentino para adaptarse al entorno digital, sin comprometer derechos fundamentales. El análisis resalta la creciente relevancia de las pruebas electrónicas en un contexto judicial transformado por la era digital.