El presente trabajo se basa en el relevamiento de un amplio corpus de fuentes documentales (ejemplares impresos, paratextos editoriales, anuncios publicitarios, artículos periodísticos, reseñas o comentarios bibliográficos, etc.) con el fin de revisar algunos tópicos de la historiografía de la edición infantil durante la llamada “época de oro”. En la reconstrucción de las colecciones de Abril, Códex, Sigmar y otros sellos del período, se analiza la preponderancia de los cuentos tradicionales adaptados, mayormente “clásicos” de carácter eurocéntrico.
Asimismo se atiende a las funciones atribuidas al cuento como género literario y se abordan ensayos críticos donde diversos agentes ligados al mundo de la literatura infantil formularon discursos acerca de las lecturas consideradas adecuadas para el público lector destinatario.
Frente a la presencia masiva de “lo foráneo” en los libros para niños, surgieron algunas voces de escritores y pedagogos -como las de Germán Berdiales, Syria Poletti o Dora Pastoriza de Etchebarne- que se alzaron en defensa de una literatura infantil de carácter nacional, propugnando en el debate que la misma debía nutrirse de temas y ambientes locales.