Esta propuesta se fundamenta en el concepto de “Una Salud”, que resume que la salud humana y animal son interdependientes, estando vinculados con los ecosistemas donde se desarrollan. En ese sentido, muchas enfermedades infecciosas zoonóticas, emergentes, exóticas y erradicadas que representan un riesgo potencial para la salud a nivel mundial deben ser objeto de estudio e inscribirse en la elaboración de estrategias mundiales ya que, protegiendo la sanidad y el bienestar animal, se contribuye a mejorar la salud humana y la seguridad alimentaria.