Las alternativas terapéuticas estudiadas para el manejo de estos trastornos caracterizados por crisis paroxísticas de dolor intenso e intermitente, brutal, extremo, punzante, agudo o shockante, en el territorio de distribución del trigémino, se basan en lograr mejores resultados en el tratamiento de los pacientes sometidos a terapéutica farmacológica no satisfactorias, implementando como tratamiento alternativo la desnervación química periférica exocraneal (postganglionar). Desde la introducción por Blum, en 1962, del tegretol, originariamente propuesto como anticonvulsivo y psicotrópico. Se lo utiliza como primera medida terapéutica en la neuralgia del trigémino. Esta droga es eficaz alrededor del 60- 70% de los casos. La respuesta desfavorable a dicha droga, no invalida el diagnóstico o la sospecha de neuralgia mayor. Los resultados obtenidos al inyectar alcohol con fines neurolíticos son satisfactorios hasta el momento en el postoperatorio a corto y mediano plazo, si bien el tratamiento es temporario. Debemos considerar y comunicar que no es un tratamiento curativo definitivo, es una tentativa para obtener resultados más duraderos que los farmacológicos. Es una opción previa a la desnervación quirúrgica o resección completa nerviosa que quedará como alternativa posterior a la respuesta del paciente.