Dirigir implica enfrentar múltiples desafíos técnicos y musicales. El director debe comprender a fondo la partitura y asumir la responsabilidad de construir una versión interpretativa coherente, articulando su visión personal en interacción con la respuesta sonora del conjunto. Cada sección instrumental presenta exigencias específicas en cuanto a articulación, equilibrio y precisión, lo que requiere una dirección clara y eficaz para lograr cohesión en la interpretación. La gestualidad clara y efectiva es fundamental para comunicar fraseo, carácter y matices sin necesidad de palabras, garantizando una interpretación sólida y estilísticamente coherente. En este contexto, el control del tempo y la agógica es crucial para mantener la fluidez del discurso musical. Todo esto se pone a prueba en el ensayo, que representa un desafío central, donde el director debe detectar y resolver con agilidad los problemas que surgen en la ejecución musical. El presente trabajo se centrará en la aplicación práctica de las habilidades desarrolladas a lo largo de la carrera en el proceso de preparación del repertorio seleccionado para este concierto de graduación, tomando en cuenta su contexto, la cantidad y duración de los ensayos, así como las características de la orquesta con la que se trabajará, en este caso, la Orquesta Sinfónica Municipal de Berisso. La tesis será de carácter compartido, con un total de cinco ensayos, uno por semana, en los cuales cada tesista dispondrá de una hora de ensayo individual para trabajar en su repertorio elegido. Este estudio se centrará específicamente en la interpretación de la Sinfonía n.o 8 en si menor, D. 759 de Franz Schubert y la Danza Húngara n.o 5 de Johannes Brahms.