Racismo y genocidio en Guatemala es un libro, resultado de la tesis de doctorado de Julieta Rostica, que evidencia la contribución que puede hacer la sociología histórica a la comprensión de los procesos socio políticos actuales, con sus rupturas y continuidades. Su publicación es muy oportuna en el contexto actual de Guatemala. Por un lado está concluyendo el juicio por genocidio contra del General Benedicto Lucas García, por el otro los pueblos mayas están siendo protagonistas centrales de movilizaciones, sin las cuales, los sectores más conservadores ligados a los que la población llama pacto de corruptos, no hubieran permitido que asumiera el gobierno actual. Ambos hechos encuentran una vinculación directa con los desarrollos analíticos de este libro. A lo largo de las 380 páginas Rostica desarrolla como idea fuerza, que el genocidio guatemalteco se caracterizó por actos de inenarrables crueldades, que no pueden ser explicados si no se incorpora en el análisis el racismo como una relación social histórica, fundante de la matriz, estructura social y política de Guatemala, que no puede ser considerado como un contexto externo, sino por el contrario como elemento central para la comprensión de las motivaciones que engendraron el genocidio. Asimismo subraya que para explicar las políticas genocidas es preciso dirigir el foco en la construcción que hacen los perpetradores del grupo objetivo de dichas políticas, diferenciándose de los abordajes, más habituales, que focalizan en el grupo víctima del genocidio.