Los heliozoos son protistas heterótrofos de vida libre que se encuentran en la mayoría de los ambientes bentónicos acuáticos donde se alimentan de bacterios y de otros protistas, incluidas algas. Se mantienen en suspensión merced a la presencia de axopodios en forma de rayos, de los que carecen unos pocos representantes. También los hay que rotan sobre el sustrato con auxilio de dichos orgánulos e incluso se cuentan algunas formas fijas. El interés en los heliozoos se refiere en gran medida a la biología celular. Su tamaño (algunos pueden tener 500 pm de diámetro) y su estructura axopodial los han convertido en organismos útiles para estudios bioquímicos y ultraestructurales de los microtúbulos.
El nombre del taxón fue propuesto por Haeckel (1866) y proviene del griego helio, sol y zoo, animal (ver Taxonomía por el uso de las comillas).