La interpretación radiográfica en odontología se realiza con tres objetivos principales: detectar la presencia o ausencia de patologías, definir su naturaleza y extensión, y proporcionar claves para el diagnóstico diferencial. El avance tecnológico, como el uso de CBCT, imágenes tridimensionales y software especializado, permite estudios más precisos, aunque su aplicación debe estar clínicamente justificada y complementarse con la información clínica del paciente. En ortopantomografía, los hallazgos se agrupan en tres categorías: generales (estado bucal general, piezas ausentes o retenidas, tratamientos previos, lesiones periapicales), específicos (relacionados con la indicación del estudio, como quistes, tumores o alteraciones de la ATM) e incidentales (anomalías no vinculadas al motivo de examen).