Este trabajo se centra en analizar los discursos presentes en el diseño curricular de la provincia y su influencia en la enseñanza del deporte escolar.
Se observa cómo, en los últimos años, las prácticas deportivas en la escuela han sido atravesadas por la lógica del rendimiento, la competencia y la estandarización de los cuerpos, enmarcadas dentro del auge de la neurociencia como discurso dominante.
El diseño curricular propone el deporte como una herramienta de superación individual y regulación emocional, otorgándole al cerebro y a los procesos neurofisiológicos un lugar central.
Sin embargo, este enfoque tiende a simplificar al sujeto, reduciéndolo a un conjunto de funciones biológicas y desconociendo su dimensión cultural, histórica y social.
En contraposición, esta tesis plantea que la educación corporal permite pensar al cuerpo no como un organismo que responde a estímulos, sino como un sujeto que siente, se expresa, crea vínculos y participa en prácticas cargadas de sentido.
Desde esta perspectiva, el deporte escolar no se limita a enseñar técnicas ni a reproducir modelos competitivos, sino que se convierte en un espacio para construir experiencias significativas, reconocer la diversidad y formar sujetos críticos capaces de interpretar el mundo que habitan.
En síntesis, se propone cuestionar el discurso neurocientífico que busca legitimar el deporte escolar desde parámetros biológicos, para recuperar una mirada más humana, sensible y reflexiva, donde el cuerpo sea reconocido como territorio de aprendizaje, encuentro y transformación.