En 1822, el entonces gobernador de la Provincia de Buenos Aires, el Brigadier Martín Rodriguez ordenó la construcción de un fuerte en la zona de las Sierras de Tandilia, al noreste de la provincia de Buenos Aires, como parte de la avanzada y la contención frente a la cuestión indígena. Esa pequeña asentada militar, fundada oficialmente bajo el nombre de Fuerte Independencia un 4 de abril de 1823, fue creciendo hasta convertirse hoy en la ciudad de Tandil. La historia de Tandil puede estudiarse a la luz de los vaivenes que construyeron la identidad argentina en torno a un país moderno y liberal. Nacida como una fortaleza, encontró prontamente su lugar en la Argentina agroexportadora de fines del siglo XIX y principios del XX, instalándose como un nodo agrícola y ganadero con una relevancia que todavía conserva. El modelo de país liberal se fortalecía cada vez más, y para el primer centenario de Tandil en 1923, la ciudad era el ejemplo del orden y progreso.