En los últimos dos capítulos estudiamos un pequeño grupo de razonamientos deductivos: los silogismos categóricos. Vimos que era un conjunto muy reducido, con tan sólo 256 esquemas posibles. Aprendimos a hallar el esquema de los silogismos categóricos y aprendimos un método (el de diagramas de Venn) para determinar si el esquema de un silogismo categórico es válido o inválido.
Ahora empezaremos a estudiar un conjunto distinto (y mucho más grande) de razonamientos deductivos: los razonamientos proposicionales.
Igual que hicimos con los silogismos, para poder determinar si un razonamiento proposicional es válido o inválido, deberemos aprender a abstraer su forma lógica o esquema. Deberemos identificar cuáles son los aspectos del mismo que son relevantes desde el punto de vista lógico: de este modo podremos representar el esqueleto lógico del argumento, dejando de lado su contenido sin relevancia lógica.
Una vez que sepamos hallar el esquema de los razonamientos proposicionales, presentaremos un método para distinguir los esquemas válidos de los inválidos.