Este escrito realiza una contextualización sobre la problemática y las tensiones propias de la relación entre la universidad, el saber y la práctica social. Para eso se abordan las tensiones epistemológicas, políticas y pedagógicas que atraviesan a la Universidad, centrando el análisis en la formación docente en la carrera de Educación Física. Con el repaso y planteos de los autores se problematiza el pasaje del saber cómo unidad objetiva a la multiplicidad de saberes que están atravesados por la cercanía con lo social; también se desarrolla cómo esto impacta en la legitimidad e implementación de la Universidad misma como ente formador. En este contexto es que aparecen los tres saberes que configuran a la formación docente: saber, Saber hacer y Saber enseñar. Se reflexionan estos en base a la Educación Física, en donde el Saber hacer históricamente tuvo un posicionamiento dominante, ligado por las lógicas tecnicista y reproductora de modelos y teorías externas que relegaron a la disciplina1 como una función solo de aplicación. El texto propone que este modelo fue revisado, especialmente a partir de la reforma del plan de estudios, permitiendo el ingreso de una mirada más crítica y reflexiva, centrada en la enseñanza y en el sujeto que aprende.