El autor fonmó parte, como médico, de la III Expedición Argentina al Himalaya "Teniente 1° don Francisco Ibañez”, constituida por 19 hombres, cuyo jefe fue el teniente coronel Héctor Cativa Tolosa. La misión principal era escalar el monte Everest, el más alto del mundo, a 8.848 metros sobre el nivel del mar y situado en la cordillera del Himalaya, en la frontera de Tibet y Nepal. La expedición tuvo que desistir de aquel objetivo faltando tan solo ochocientos metros para llegar a la cima, a causa de las condiciones climáticas (las más rigurosas de los últimos setenta años según información del Instituto Meteorológico de India): vientos huracanados que alcanzaron los 160 kilómetros por hora y temperaturas de 40 grados bajo cero.