El cambio climático plantea desafíos complejos para la arquitectura y la planificación urbana, especialmente ante la incertidumbre de fenómenos como el ascenso del nivel del mar, olas de calor y eventos extremos. Este artículo analiza estrategias de mitigación y adaptación en edificios residenciales y ciudades costeras, revisa casos internacionales y propone recomendaciones para contextos vulnerables, con especial atención a la gestión de la incertidumbre y la resiliencia social.