In Spanish
La creciente presencia de las tecnologías digitales y de la inteligencia artificial (IA) ha transformado profundamente la relación con el saber en la educación superior. Más que nuevas herramientas, la IA reconfigura los modos de acceso, circulación, validación y producción del conocimiento, impactando dimensiones subjetivas, sociales y pedagógicas del aprendizaje. Este estudio analiza cómo la IA resignifica los sentidos del saber, articulando debates contemporáneos sobre ética y tecnología en el campo de la computación. Se observa que, aunque la IA puede ampliar el compromiso, la autoría y la autonomía intelectual, también genera desafíos éticos, como dependencia tecnológica, ausencia de normas claras, usos no responsables y desigualdades de acceso. Los efectos formativos de la IA dependen de las condiciones de acceso, de las mediaciones pedagógicas y de las concepciones educativas. En algunos contextos, favorece la colaboración y procesos emancipatorios; en otros, profundiza desigualdades y reduce la autonomía. Con base en una investigación cualitativa y bibliográfica, se concluye que el papel docente no es sustituido, sino resignificado, exigiendo una práctica ética y humanizadora capaz de orientar a los(as) estudiantes en la apropiación crítica del saber y en el uso responsable de las tecnologías digitales. En un escenario complejo y mediado por IA, esta mediación humanizadora se vuelve esencial para una formación ética en la educación superior en Computación.
In English
The growing presence of digital technologies and artificial intelligence (AI) has profoundly transformed the relationship with knowledge in higher education. More than new tools, AI reshapes the ways knowledge is accessed, circulated, validated, and produced, affecting subjective, social, and pedagogical dimensions of learning. This study examines how AI redefines the meanings of knowledge, drawing contemporary debates on ethics and technology in Computing. It is observed that while AI can enhance engagement, authorship, and intellectual autonomy, it also introduces ethical challenges such as technological dependence, lack of clear regulations, irresponsible uses, and inequities in access. The educational effects of AI depend on access conditions, pedagogical mediation, and underlying educational conceptions. In some contexts, AI fosters collaboration and emancipatory processes; in others, it deepens inequalities and reduces autonomy. Based on qualitative and bibliographic research, it is concluded that the teaching role is not replaced but re-signified, requiring an ethical and humanizing practice capable of guiding students in the critical appropriation of knowledge and in the responsible use of digital technologies. In a complex, AI-mediated context, this humanizing mediation becomes essential for ethical education in higher education in Computing.