A mediados del año 1944 me enteré en forma casual, pero por persona de plena responsabilidad, que en el campo que arrienda la Sociedad Anónima Inmobiliaria y Ganadera « La Cristina » en el rincón NO de la provincia de Buenos Aires, existía un cementerio que los pobladores actuales del pe queño pueblo Santa Regina (F.C.P.) consideraban de origen indígena. Según se me informó, durante muchos años el cementerio había sido res petado por los propietarios de la estancia, quienes lo habían cercado con alambres. Pero, al tiempo, arrendado el campo a unos agricultores, éstos con menos preocupaciones o con el deseo de aprovecharlo todo, retiraron el alambrado que impedía la libre maniobra de los animales uncidos a los implementos agrícolas.