A 31 años de la tristemente llamada «Noche de los bastones largos» no es posible pasar por alto el recuerdo de tan indignante hecho.
El 29 de julio de 1966, a poco más de un mes del derrocamiento del entonces Presidente constitucional Arturo Humberto lilla, bajo el gobierno del General Juan Carlos Onganía, aparece el Decreto Ley 16.912 que anulaba el gobierno tripartito en la Universidad, el cual es uno de los pilares fundamentales plasmados por los Reformistas de Córdoba de 1918, y subordinaba a las Autoridades -Rectores y Decanos- de las ocho Universidades Nacionales, al Ministerio de Educación, transformándolos en meros interventores.
La mayor parte de las autoridades se retiraron de los establecimientos estudiantiles, tan pronto como fueron anoticiados de dicha disposición.