Cualquier estrategia para valorar la carne vacuna en cualquier foro o circunstancia debe originarse en evidencias científicas y, en este caso particular, en datos generados en el país dada la complejidad de los diferentes mercados. Es decir, ello comprende por ejemplo las negociaciones de todo tipo, acciones de comunicación, marketing, campañas de promoción, etc. Este convencimiento me llevó en su momento a incluir por primera vez el estudio de la ciencia de la carne en el programa de la asignatura de grado dictada por la Cátedra de Bovinos de Carne de la FAUBA, en ese momento a mi cargo como profesor titular. A ello siguió el montaje, junto con el Ing. Alfredo Utsumi, del Laboratorio de Carnes de la facultad en un edificio de 300 metros cuadrados construido exprofeso por la UBA y equipado por JICA, Agencia de Desarrollo del Japón, merced a un convenio gestionado por el Ing Utsumi.