In Spanish
En 2007, INCUINTA identificó una brecha crítica en el ecosistema tecnológico argentino: la falta de infraestructura y herramientas estratégicas para transformar los proyectos de investigación en productos que lleguen a los usuarios. INCUINTA formuló una hipótesis: había que llevar los resultados de investigación hacia niveles de madurez que permitan su desarrollo industrial. La estrategia fue crear una cartera de plataformas tecnológicas de producción de proteínas, que siguen las BPM (Buenas Practicas de Manufactura) y son flexibles a distintos usos dentro del campo biotecnológico aplicado a la salud. Esto incluye: 1. producción de proteínas recombinantes en bacterias, levaduras, células de insecto y células de mamífero 2. producción de nanoanticuerpos monoclonales recombinantes, 3. producción de anticuerpos policlonales de yema de huevo (IgY), 4. producción de kits diagnósticos y 5. producción de vacunas de nueva generación. La hipótesis fue validada mediante el desarrollo de 15 productos biotecnológicos innovadores que llegaron a los usuarios tales como kits de diagnóstico, vacunas y tratamientos terapéuticos. Asimismo mediante la creación de empresas como Bioinnovo S.A. y la consolidación de alianzas con entidades privadas nacionales e internacionales. El éxito de esta estrategia llevó a su adopción por parte del INTA como política institucional federal, lo que permitió la creación de nodos regionales de innovación denominados INCUVA, NIC, NIP e INCUNOA. Estos nodos facilitan la colaboración entre los sectores público y privado, atendiendo las necesidades de los sectores agropecuario y de salud y promoviendo el valor agregado nacional.
In English
In 2007, INCUINTA identified a critical gap in Argentina’s technological ecosystem: the lack of infrastructure and strategic tools to transform research projects into products that reach users. INCUINTA formulated a hypothesis: research results needed to reach maturity levels that would enable their industrial development. The strategy was to create a portfolio of technological platforms for protein production, following Good Manufacturing Practices (GMP) and adaptable to various applications within the field of biotechnology applied to health. This includes the production of recombinant proteins in bacteria, yeast, insect cells, and mammalian cells; the production of recombinant monoclonal nanoantibodies; the production of egg yolk-derived polyclonal antibodies (IgY); the production of diagnostic kits; and the production of next-generation vaccines. The hypothesis was validated through the development of 15 innovative biotechnological products that reached users, such as diagnostic kits, vaccines, and therapeutic treatments. It was also confirmed by the creation of companies like Bioinnovo S.A. and the establishment of alliances with national and international private entities. The success of this strategy led to its adoption by INTA as a federal institutional policy, enabling the creation of regional innovation hubs known as INCUVA, NIC, NIP, and INCUNOA. These hubs facilitate collaboration between the public and private sectors, addressing the needs of the agricultural and health sectors and promoting national value-added production.