En su Estatuto, la Universidad Nacional de La Plata reconoce la Extensión como una de sus funciones principales, junto con la enseñanza y la investigación. La Extensión Universitaria nace en la UNLP en el año 1905 y recién en 1992 aparece la primera convocatoria de Proyectos de Extensión. Se puede encontrar múltiples definiciones de la Extensión Universitaria, en todas ellas se trata de la vinculación entre la Universidad y la sociedad en la que está inmersa. Originalmente se la entendía como el proceso de "extender” el conocimiento de la Universidad a la Comunidad.
Dentro de los dos enfoques de la Extensión, podemos delimitar el difusionista, que lleva, difunde, extiende los conocimientos al pueblo, basado en la transmisión de conocimientos y tecnologías, en una lógica de "oferta universitaria”. Aquí, el protagonista es el extensionista y el destinatario es un receptor pasivo de conocimientos ya digeridos.
El otro enfoque, el constructivista, parte de las demandas o necesidades sentidas, genera el espacio para su expresión y plantea una co-construcción de conocimientos en territorios concretos. En este enfoque se integran los tres pilares fundamentales de la universidad: la docencia, la investigación y la extensión. El punto fundamental es que parte del reconocimiento del saber del otro. Este es el enfoque que pretende tener la Extensión en nuestra Universidad.
En el Estatuto de la UNLP la Extensión es definida como un proceso educativo no formal de doble vía, planificada de acuerdo a intereses y necesidades de la sociedad, cuyos propósitos deben contribuir a la solución de las más diversas problemáticas sociales, la toma de decisiones y la formación de opinión, con el objeto de generar conocimiento a través de un proceso de integración con el medio y contribuir al desarrollo social. (Estatuto UNLP). Lo que se plantea es un proceso de transformación de algún aspecto o problemática sentida así por un sector de la sociedad. Se pretende una construcción de conocimiento en situación, con todos los actores como protagonistas. Lo que se busca es un intercambio horizontal entre el saber académico y el saber popular, y se intenta generar procesos de comunicación, en términos de diálogo, donde los actores sociales participan junto a los universitarios tanto en la planificación y la ejecución como en la evaluación del proceso.